EN AUTOCARAVANA POR FRANCIA, ALEMANIA, HOLANDA Y BÉLGICA (PARTE III)

Y aquí la tercera parte de este viaje que comienza con nuestra despedida de Berlín para pasar unos días en Holanda

ETAPA 30 BERLIN – BUITENPOST (617 KMS)

7 agosto

La etapa de hoy trascurre entera de viaje para ir a visitar a un amigo, oriundo de Buitenpost, un pueblo de unos 5.600 habitantes, situado en la provincia de Friesland (Frisia), al norte del país. Cuando llegamos, cenita, charlita buena y descanso

Recorrido Etapa 30

ETAPA 31 BUITENPOST – KOLLUM – ZOUTKAMP – HEGEBEINTUM TERPKERK – MOLEN «DE ZWALUW» – DOKKUM – BUITENPOST (92 KMS)

9 agosto

Comenzamos el día con un desayuno reposado y charlado y nos ponemos en manos de nuestro guía de lujo para que nos enseñe su zona. Poder visitar un sitio desconocido de manos de quien lo conoce de primera mano por ser de allí y vivir allí no tiene precio. No sólo porque te dejas llevar y sólo tienes que preocuparte de disfrutar lo que ves y lo que te cuentan, si no porque hacerlo a través de los ojos de un local es un filtro que, unido a la curiosidad del que recibe, conforma una mezcla estupenda.

Para ponernos en contexto, Friesland es una de las 12 regiones que conforman Holanda, y la única con idioma propio, el frisón. Esta lengua guarda más similitud con el inglés, que el holandés estándar.

Y de aquí procede la raza de vaca más común a nivel mundial, la vaca frisona, que destaca por su gran producción de leche y carne y porque se adapta a casi cualquier terreno y clima

Nuestra primera parada de hoy es la vecina localidad de Kollum, a 5 kilómetros, con población parecida a Buitenpost. El paseíto es tranquilo, y una de las primeras cosas que vemos en una curiosa tienda, cerrada ahora tras el reciente fallecimiento de su dueño que, hasta los 86 años seguía al pie del cañón

Productos de perfumería de la tienda. Algunas marcas las usé en mi adolescencia y ya no se venden, pero la tienda conserva productos de antaño. De hecho, se puede ver en la foto que algunos perfumes se han evaporado parcialmente

Todos sabemos que los Países Bajos están repletos de canales, y Kollum también los tiene

En la mitad de la fachada de este edificio se pueden observar unas piezas metálicas en posición vertical. Son horquillas que sujetan las vigas de madera de la estructura interior para reforzar el edificio, algo habitual en las casas pegadas a los canales

Y si hablamos de canales, diques, y de ponerle puertas al mar, los holandeses son maestros en el asunto.

Dique cerca de la localidad de Zoutkamp

La zona de Friesland es muy pantanosa y costera, de tal manera que, si llueve mucho, se abren las compuertas de los diques para que el agua dulce vaya al mar, siempre que haya marea baja.

Pero si creemos que la construcción de diques es algo moderno, estamos muy equivocados. De hecho, los primeros comenzaron a erigirse alrededor del año 1000 y es que los habitantes de la zona han tenido que luchar contra el avance del agua desde hace mucho tiempo.

Anteriormente a las primeras construcciones de diques, se levantaban los terpe o montículos de arcilla, estiércol y desechos domésticos. Cuando había inundaciones, servían a la población para ponerse a resguardo. La altura oscilaba entre los 2 y los 7 metros, pero tras la construcción de diques fueron perdiendo importancia. De hecho, se reutilizaron para abonar las tierras de cultivo, a menos de que hubiese una iglesia encima. Es es el caso de la terpkerk (iglesia sobre montículo) de Hegebeintum

El montículo y, tras los árboles, asoma la iglesia
La iglesia data del siglo XII y está en uso, siendo un lugar popular para bodas

Y si los holandeses llevan siglos dominando el mar, también han sabido aprovechar la fuerza del viento, como nosotros en La Mancha. Nuestro amigo nos lleva a la localidad de Burdaard a ver el Molen de Zwaluw, o Molino de la Golondrina.

Burdaard, con una población de 1100 habitantes, es un «pueblo montículo» puesto que su centro histórico se sitúa alrededor de un terp construido hace más de 2000 años. Lo atraviesa el Dokummer Ee, el canal que conecta las localidades de Dokkum y Leeuwarden.

El Dokummer Ee, a su paso por Burdaard

Y siguiendo el canal, llegamos al molino «De Zwaluw». Construido en 1875, estaba dedicado a la molienda de maíz y cebada, a la vez que su fuerza se utilizaba también para un aserradero anexo. Estuvo operativo hasta 1966, año en que murió su dueña Anne Hessels, y en 1972 un incendio provocado por un rayo destrozó la cúpula y las aspas

De Zwaluw
El molino tras el incendio. En 1984 fue reconstruido y, actualmente, un grupo de voluntarios dirigidos por el molinero Jan Tollenaar, lo ponen en funcionamiento todos los sábados (Crédito fotos: https://dezwaluw-burdaard.nl/)

El aserradero también funciona. Antes de convertir los troncos en tablones, los dejan sumergidos en el canal, a veces hasta un año, para quitarles sustancias no deseadas y madurarlos

Los troncos a remojo

Tras la visita al molino, vamos a la preciosa localidad de Dokkum, a 12 kilómetros

Dokkum, con sus 12.000 habitantes, también está situada sobre un terp. En 1572, fue saqueada por mercenarios al servicio de la corona española, en el trascurso de la Guerra de Flandes, que duró 82 años y que enfrentó a las entonces 17 provincias de los Países Bajos y a la monarquía española.

Con la temperatura justa y el sol acariciando la piel, es un auténtico placer pasear por el centro de Dokkum

Casas del siglo XVII
Casas junto al canal

Dokkum también cuenta con dos molinos

Pues el día ha ido de maravilla. ¡Nuestro guía nos ha enseñado muchas cosas en poca distancia!

Recorrido Etapa 31

ETAPA 32 BUITENPOST – FOGELSANGH – LEEUWARDEN – BUITENPOST (56 KMS)

10 agosto

Tras otro estupendo desayuno charlado, la visita turística comienza con la mansión Fogelsanghstate, a 5 kilómetros de Buitenpost

La mansión fue construida en 1646 y siempre ha sido heredada, nunca comprada por terceros. En este momento, la dueña es la baronesa Kyra Livia, que la ha cedido en usufructo a la fundación para que gestionen la visita turística

La visita es muy interesante porque las estancias están amuebladas y decoradas con objetos de los moradores de la casa. Pero no se pueden hacer fotos del interior. Fuera, se puede disfrutar de un paseo por Veenkloosterbos, o Bosque del Monasterio, y es que en la zona hubo un monasterio del siglo XII

El paseo es una delicia. Sólo nosotros y estos preciosos bambis

Volvemos a Buitenpost para comer y nos vamos a Leeuwarden, a 30 kilómetros, lugar de nacimiento de la espía Mata Hari. Es la capital de Friesland y cuenta con unos 90.000 habitantes.

Mural que muestra las conexiones de las distintas casas reales

Antes de la Segunda Guerra Mundial, Leeuwarden tenía una comunidad judía de 665 miembros, de los cuales 550 fueron asesinados por los nazis

Colegio judío, que funcionó desde 1886 a 1943. Se ha elegido este lugar para establecer el monumento situado a la izquierda, que recuerda a los miembros de esta comunidad que perecieron durante el Holocausto

Nuestro paseo nos lleva a la Centraal Apotheek, o Farmacia Central, un edificio construido en 1904 en estilo Art Nouveau

Y llegamos a la iglesia de San Bonifacio, de 1882, con una sola torre, la más alta de todas las iglesias de Friesland. Su campanario quedó destruido tras un huracán en 1976. Gracias, en su mayor parte, a la colaboración ciudadana, el campanario fue sustituido en 1980

San Bonifacio fue un santo y mártir inglés que viajó a Friesland en el año 715 para convertir a sus paganos habitantes al cristianismo. No tuvo mucho éxito, debido, en parte, a la guerra en la que estaba sumida la zona en aquella época.

San Bonifacio se dedicó entonces a evangelizar Alemania y en el año 754 volvió a Friesland, donde sí consiguió bautizar a muchos paganos. Sin embargo, ese mismo año fue asesinado junto a otros 50 compañeros. Un monje de Utrecht del siglo XIII falsificó un documento y cambió el nombre original de Dockynchirica (Dunquerque, donde realmente murió el santo) por el de Dockinga, nombre primitivo de Dokkum, y durante mucho tiempo se ha creído que fue en esa localidad holandesa donde fue martirizado San Bonifacio

Leeuwarden es salida y meta de un curioso evento deportivo, el Elfstedentoch, o Carrera de las Once Ciudades, una marcha de patinaje sobre hielo que se celebra a lo largo de casi 200 kilómetros de canales helados de Frisia. Para que pueda celebrarse, el grosor del hielo debe de ser de, al menos, 15 cm durante todo el recorrido, por lo que no todos los años puede celebrarse. De hecho, la primera tuvo lugar en 1909 y la última, la decimoquinta, en 1997. Ese año, más de 2 millones de personas se congregaron para ver pasar a los 15.000 participantes en el evento

Nos tomamos un café tardío junto al río, viendo atardecer, y volvemos a Buitenpost

El café español para entrar en calor
Recorrido Etapa 32

ETAPA 33 BUITENPOST – ERMELO – PUTTEN (160 KMS)

11 agosto

Último desayuno charlado con nuestro amigo. Infinitamente agradecidos por su acogida y por hacernos de guía y dedicarnos su tiempo, a pesar de que él está preparando un largo viaje para la semana que viene, nos marchamos de Buitenpost rumbo a Ermelo, a 137 kilómetros. Allí está Kampeerwereld Hendriks, una tienda enorrrrrme de tres plantas con productos de acampada y artículos para autocaravanas, donde vimos que tenían el aire acondicionado portátil que queríamos para nuestra AC a buen precio. Después de pasar un buen rato allí disfrutando de la enorme variedad de productos que tienen, compramos el aire y nos marchamos a un área gratuita de Putten, a 10 kilómetros.

Está en Driestweg, 10, en una zona residencial preciosa, por donde damos un paseo que disfrutamos mucho

Paseo cerca del área
El área con césped y tranquilidad total
Recorrido Etapa 33

ETAPA 34 PUTTEN – UTRECHT – GENT (281 KMS)

12 agosto

Salimos de Putten hacia Utrecht, a 46 kilómetros. Habíamos visto la posibilidad de un P+R para dejar la AC y coger transporte urbano al centro, pero al llegar no nos gusta el hecho que está muy aislado y no hay ni una sola autocaravana. Tras dar varias vueltas, conseguimos dejarla en un aparcamiento frente a Kinepolis, en Croeselaan 111 BIS, donde hay más actividad y nos quedamos tranquilos. En 15 minutos andando estamos en el centro

Utrecht es una ciudad de 345.000 habitantes, de origen romano. En el siglo I dC el emperador Claudio ordenó construir una línea defensiva a lo largo del Rhin. Una de las fortalezas se construyó en un cruce del río y los romanos llamaron a este puesto Ultra Trajectum («Más allá del embarcadero»). Con el tiempo el término se fue transformando hasta adquirir su nombre actual de Utrecht.

En época medieval fue un centro productor de lana y un punto comercial de enorme importancia

En 1713 se firmó aquí el famoso Tratado de Utrecht, que puso fin a la Guerra de Sucesión Española y por el cual la corona perdió Gibraltar

Nuestra intención es dar una vuelta por el centro para tener una idea de la ciudad puesto que hoy no dormiremos aquí. El día está oscuro y llueve intermitentemente, así que la ciudad no luce en todo su esplendor. En turismo cogemos un planito para orientarnos y vamos a ver el Domkerk o Catedral, dedicada a San Martín

La Catedral se comenzó a construir en 1254. De culto católico originalmente, pasó al protestante tras la Reforma, en 1580. En 1674 la nave central se desplomó a causa de un tornado y nunca fue reconstruida, dejando a la torre separada del edificio

La torre, uno de los símbolos de la ciudad, separada del resto de la catedral

Comienza a romperse el cielo y nos tenemos que resguardar en un café, a esperar a que escampe… pero tarda y tarda… Cuando por fin para, vamos a pasear por el canal. Hay que tener cuidado porque, en muchos tramos, peatones y bicicletas deben compartir un estrecho trocito de asfalto y os puedo asegurar que puede llegar a ser estresante. Al menos para nosotros, que no estamos acostumbrados a eso

En la foto, junto al canal, el Winkel van Sinkel, primer centro comercial de Holanda, del siglo XIX. Actualmente alberga es un café y sala de baile

En Utrecth nacieron, entre otros personajes conocidos, la actriz Sylvia Kristel, conocida por protagonizar la película Emmanuelle, o los futbolistas Marco Van Basten y Wesley Snejder. También de aquí es oriundo Dick Bruna, el creador de la conejita Miffy, un personaje infantil, cuyos libros comenzaron a editarse en 1955 y de la que se han hecho películas y series. Aquí es tan popular que la podemos ver hasta en los semáforos

Nos marchamos de Utrecht. Somos conscientes de que no hemos saboreado mucho la ciudad. El tiempo tan desapacible no ha ayudado en absoluto. Quizá en otra ocasión…

Ponemos rumbo a Gante, a 192 kilómetros. Vamos a un área gratuita en Yachtdreef, junto al club de kayak polo. De hecho, junto al parking, hay una explanada grande y muchas tiendas de campaña llenas de jóvenes con kayaks fuera. Intuimos que debe de haber alguna competición. Con la esperanza de que mañana no nos diluvie y podamos ver Gante de una manera más amable, nos vamos a descansar

Recorrido Etapa 34

ETAPA 35 GANTE – SARAN (428 KMS)

13 agosto

Pues con el cielo mezclado de nubes y sol nos vamos al centro de Gante dando un paseo.

Efectivamente, hay una competición de kayak polo. Ahora, se están enfrentando Bélgica y Reino Unido

La ciudad belga de Gante tiene una población de 265.000 habitantes y se encuentra dentro de la región de Vlaanderen (Flandes). Nuestra historia está ligada en parte a la suya puesto que el emperador Carlos V (nuestro Carlos I) nació aquí. Su madre, Juana la Loca, dio a luz en un baño del palacio de Prinsenhof, ahora desaparecido, en el transcurso de un baile.

Gante se encuentra en la confluencia de los ríos Liese (Lys) y Schelde (Escalda). A pesar de estar a unos 30 kilómetros del mar, al norte de la ciudad se encuentra el Gent Zeehaven (Puerto marítimo de Gante), del que parten barcos que llegan a la costa a través del canal Gent Terneuzen

El tamaño de barcos que pueden transitar el canal sigue el estándar Panamax, el mismo de los que transitan el Canal de Panamá

Y, por supuesto, también podemos ver canales en su interior

Tras un cafelito en la plaza Korenmarkt pasamos a ver uno de los edificios más importantes de Gante, la Sint-Baafskathedraal o Catedral de San Bavón. Debe su nombre al patrón de Gante y se empezó a construir en el siglo XIV sobre las ruinas de una capilla románica, de la que queda parte de la cripta. Carlos V fue bautizado aquí y contribuyó económicamente a su construcción, aunque nunca llegó a verla terminada, ya que murió en 1558, once años antes de su conclusión.

San Bavón y su torre, de 90 metros de altura

En el interior, la catedral es conocida por albergar el retablo de la Adoración del Cordero Místico, también llamado Políptico de Gante, de los hermanos Hubert y Jan van Eyck. Desgraciadamente, la obra está en fase de restauración y no puede visitarse

Las doce tablas del políptico abierto (Crédito foto: Wikimedia Commons)
El políptico cerrado. Los donantes de la obra, el comerciante y funcionario del tribunal de la ciudad Joos Vijdt y su esposa Lysbette Borluut, aparecen en las esquinas. (Crédito foto: Wikimedia Commons)

Pero hay más que ver en San Bavón.

El púlpito, de 1745, está hecho en mármol de Carrara y roble de Dinamarca y representa El triunfo de la verdad sobre el tiempo
Vidrieras y frisos
Vista general del interior
Y la magnífica cripta románica

Tras San Bavón, nuestros pies nos llevan a Sint Veerleplein, o Plaza de San Veerle. Toma su nombre de la iglesia del siglo XIII, que estuvo en este emplazamiento, dedicada al santo, y que fue demolida en 1581. La plaza fue usada como lugar de ejecución desde 1407 hasta finales del siglo XVIII. Posteriormente, y hasta principios del siglo XX, se utilizó como mercado de verduras.

El edificio de la esquina, de 1689, es la antigua lonja de pescado, con la estatua de Zeus señalando al río Schelde

En el año 2011, se instaló un sistema en el alumbrado que lo conecta con las maternidades de la ciudad, de tal manera que cuando hay un nuevo nacimiento, se encienden las luces

Frente a la plaza se encuentra el Gravensteen o Castillo de los Condes, una fortaleza que se comenzó a construir en 1180. Carlos V vivió aquí

Otro de los puntos de Gante por el que es un placer pasear es por Graslerei (Calle de las hierbas) y Korenlei (Calle del Grano), filas de edificios a lo largo del río Liese

Por el río llegaban embarcaciones con especias y grano para abastecer a la ciudad, y las casas a cada uno de los lados estaban relacionadas con el comercio de estos productos. Había almacenes, oficinas de impuestos, alojamiento para marineros y comerciantes…

Los edificios fueron ampliamente renovados para la Exposición Universal de 1913

Terminamos nuestra excursión a Gante. Es hora de irnos. Hoy queremos adelantar todo el camino que podamos en nuestro tranquilo regreso a España. 428 kilómetros después paramos en el área del pueblecito de Saran, a 7 kilómetros de Orléans. Está situada en Rue du Bourg 590. Es gratuita y tranquila, perfecta para pasar la noche

Recorrido Etapa 35

ETAPA 36 SARAN – MAZÈRES SUR SALAT (639 KMS)

14 agosto

Hoy toca otra etapa de ruta. Salimos algo tarde porque paramos en el Aldi del pueblo a recargar provisiones y vamos tranquilitos. Como ayer, nos ponemos las 9 y media de tope para conducir, así que alrededor de esa hora el área que nos viene a pelo está en Rue du Quai du Salat, en el pueblo de Mézeres sur Salat. De nuevo, tranquila, con otras ACs. Perfecta

ETAPA 37 MAZÈRES SUR SALAT – LOURDES – GAVARNIE

15 agosto

Nuestro despertador de esta mañana es un gato que se pasea tranquilamente por la claraboya 🙂

Hoy queremos ir a Gavarnie para hacer mañana una ruta por el circo glaciar. Vemos que se pasa por Lourdes, a 108 kilómetros, y decidimos parar. Aparcamos como podemos cerca del Parking Lapacca, en el boulevard del mismo nombre. Hoy es 15 de agosto, festividad de la virgen en países católicos, y, por supuesto, Lourdes está a rebosar

Desde el aparcamiento al santuario pasamos por el pueblo, de unos 13000 habitantes. Las calles que recorremos son una constante de hoteles, restaurantes y puestos de agua bendita y souvenirs relacionados con el santuario.

El santuario de Lourdes es un complejo enorme que incluye tres basílicas y la gruta de las apariciones, donde, según la tradición católica, la Virgen María se le apareció a la niña Bernardette Soubirous

Basílica de Nôtre-Dame du Rosaire
Detalle de la portada
Basílica Superior, construida encima de la gruta donde, según la tradición, se apareció la Virgen

Nos sorprende la mezcla de razas y culturas que estamos viendo, unidas por una misma religión. Sobre todo hay muchos indios y africanos, y es curioso verlos vestidos con saris o las coloridas telas africanas, que contrastan con las sotanas y alzacuellos de muchos de los sacerdotes presentes en el santuario

Pues con esta mezcla tan curiosa dejamos Lourdes para irnos a Gavarnie, a 50 kilómetros, por una carretera con curvitas y ciclistas. Y es que la zona es un paraíso para la práctica de este deporte.

El área, a 8 euros la noche, está en Route du Col des Tentes y es el lugar perfecto para ir saboreando lo que será la ruta de mañana

La tarde está preciosa así que bajamos al pueblo dando un estupendo paseo. Gavarnie es una comuna de unos 115 habitantes. Está situada en el departamento de Hauts-Pyrénées (Altos Pirineos) y tiene el privilegio de contar con un marco natural impresionante, el circo glaciar

La calle principal del pueblo, con el circo y la cascada al fondo
El café no es nada especial, pero con estas vistas sabe mucho más rico

Hay un pequeño centro de visitantes, al que pasamos para ver sus carteles informativos y una exposición de acuarelas

Aquí vemos el circo, y al otro lado Ordesa, ya en España. De hecho, en 1997 la UNESCO declaró al conjunto formado por Gavarnie-Ordesa-Monte Perdido Patrimonio de la Humanidad, gracias al entusiasmo de un grupo de personas amantes de las montañas, que unieron fuerzas a uno y otro lado de la frontera

Pues con las pilas cargadas y las ganas de ver esa maravilla natural mañana, nos retiramos a descansar. Esperemos que mañana amanezca bien, porque en un momento el tiempo ha cambiado completamente

Recorrido Etapa 37

ETAPA 38 RUTA AL CIRCO DE GAVARNIE

16 agosto

Nos levantamos temprano pero hay mucha niebla. Esperamos a que se pase porque no tiene mucho sentido andar así, sin poder disfrutar del paisaje. Y ya, por fin, a las once empieza a levantarse. Es hora de andar

¡No podíamos perdernos esto por la niebla!

De las rutas disponibles, hemos escogido el camino al refugio de Espuguettes, porque en turismo nos dijeron que es la más bonita ya que se puede ir viendo la montaña desde arriba. Pero claro, eso implica más desnivel y la ruta empieza con ganas desde casi el principio. No hay que preocuparse. Se puede hacer, pero estamos desacostumbrados porque en este viaje no ha habido rutas como en otras. Y lo notamos…

De camino, tenemos que compartir sendero con personas y caballos

A la hora y media de subida, sacamos el termo y nos tomamos un café con unas vistas de escándalo

Una especie vegetal endémica del Pirineo Central es la Pinguicula longifolia, conocida como grasilla

La grasilla crece en paredes verticales y húmedas. Tiene un jugo en las hojas en la que se quedan atrapados los insectos, como podemos ver en la foto, por lo que esta planta es considerada carnívora. En invierno pierde las hojas y el fruto se queda encapsulado en el hielo, para luego resurgir en primavera

Lo que tiene la montaña es que cada paso que avanzas te ofrece una visión distinta, a cual más espectacular

Y tras tres horitas de ruta llegamos al fondo del circo, con la imponente cascada, de unos 400 metros, una de las más altas de Europa

Comemos en el mejor hotel del mundo, el que ofrece la naturaleza en su estado puro y que nos proporciona tanto placer. Y así, con el sonido de la cascada y la paz de la montaña, pasamos un buen rato sentados

De vuelta, pasamos por el restaurante cercano a la base del circo a tomarnos un café y seguir disfrutando de las vistas

Tras este último descanso volvemos al pueblo, esta vez por la ruta de abajo, más llana y accesible. En total, hacemos 17 kilómetros. Ha sido cansado, pero, indudablemente, ha merecido la pena.

ETAPA 39 GAVARNIE – AINSA (163 KMS)

17 agosto

Nos despedimos de este precioso lugar, rumbo a Aínsa, ya en España. Pasamos por la central hidroeléctrica de Pragnères, que habíamos visto en turismo que es visitable, así que allá vamos. Pertenece actualmente a la compañía EDF, y fue construida en 1954. Toda una obra de ingeniería para salvar tanta montaña.

Llegamos muy justos a la visita guiada así que no paro a hacer ninguna foto, pero tomo prestada esta de https://www.valleesdegavarnie.com/

La visita es en francés, pero la guía, que es estupenda, sabe un poco de español y cuando vamos cambiando de sala nos hace un resumen de lo que ha explicado. Parte de la energía llega a España. La guía no nos supo decir exactamente a qué zona, pero sí que tiene un alcance de 200 kilómetros lineales.

Ha sido una visita interesante, aunque no le hayamos podido sacar todo el jugo por la barrera del idioma, y tras ella nos ponemos en marcha. Hay dos posibles rutas: una por Lourdes y otra por el Col del Tourmalet, y elegimos esa para ver otro paisaje distinto.

Hay muchos ciclistas haciendo esta ruta. Les vemos sufriendo, con los músculos a tope, y la cara congestionada. Me dan ganas de decirles que los acercamos a la meta…

Allez, allez!!

Queremos parar a comer pero no hay hueco para poder aparcar. Finalmente, lo hacemos más adelante, en el Col d’Aspin, a 1490 metros de altura.

La elección tampoco es mala

¡Menudo restaurante hemos elegido…!

Pues tras una siesta y paseito para estirar las piernas, reemprendemos la marcha. Al entrar a España por el túnel de Bielsa, encendemos la radio para escuchar la terrible noticia del atentado terrorista en Las Ramblas de Barcelona.

Llegamos a Ainsa, al parking municipal del Castillo, en Calle de Abajo. Son las siete y media, así que la tarifa es de 2 euros por pernoctar.

Es un lujo que ya conocimos el año pasado, cuando nos sirvió de base para hacer excursiones varios días. Debemos estar agradecidos por estos lugares y cuidarlos para que, comportamientos incívicos, que hemos visto en ocasiones, no acaben con el veto a las autocaravanas.

Atardecer en la Plaza Mayor

Nos tomamos una cervecita en la terraza del Albergue Mora de Nuei, en el casco antiguo. Lo descubrimos el año pasado y tiene una variedad tremenda de cervezas. ¡Nos encanta Ainsa!

Recorrido Etapa 39

ETAPA 40 AINSA – CASITA (744 KMS)

18 agosto

Hoy termina nuestro periplo veraniego de 40 días en ruta.

Café despedida en la Plaza Mayor

Tras el café emprendemos la larga marcha a casa, con el plan para el próximo viaje ya en la cabeza

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EN AUTOCARAVANA POR FRANCIA, ALEMANIA, HOLANDA Y BÉLGICA (PARTE II)

Como es mi primera incursión en la escritura de un blog, desconozco si el relato de un viaje debe hacerse a entrada por día, por bloques, o todo entero. De momento, dividiré este viaje en tres partes, y aquí comienza la segunda de ellas, con la Etapa 15

ETAPA 15 SCHWETZINGEN – HEIDELBERG (45 KMS)

24 julio

Ha llovido mucho esta noche y el día amanece feo. Aprovechamos para hacer compras en el Aldi y Lidl que tenemos al lado y ponemos rumbo a al Camping Heidelberg, a 45 kilómetros.

El señor que nos atiende es muy amable e incluso intenta hablar unas palabras de español. El camping es de fácil acceso por estar en la misma carretera por la que hemos llegado, junto al río Neckar. Y es al lado de la orilla donde colocamos la AC.

Casita junto al Neckar

Tras un café con vistas, cogemos el bus que está justo a la entrada del camping, y que pasa cada 20 minutos, y nos vamos hacia el centro de la ciudad. Si vas a ir y volver en bus la opción más económica es comprar el billete diario (Tages Karte).

Para ver la ciudad sólo hay que comprar el del primer nivel

Hay muchos datos curiosos en torno a Heidelberg:

  • En 1907 se halló, en la cercana localidad de Mauer, una mandíbula, que se dató en 600.000 años, y que constituye una de las primeros ejemplos de género Homo, en este caso, Homo Heidelbergensis.
Mandíbula de Mauer. (Foto: Commons Wikimedia)
  • La Universidad de Heidelberg, etiquetada como Universidad de Élite, fue fundada en 1386 y es la más antigua de Alemania. 56 Premios Nobel a lo largo de la historia han estado vinculados a esta universidad. El más reciente es Harald zur Hausen, premio Nobel de Medicina en 2008 por su descubrimiento de la relación entre el virus del papiloma humano y el cáncer de cuello de útero
Fachada de la biblioteca de la universidad. Hay más de 29.000 estudiantes matriculados en sus más de 160 titulaciones
  • Fue centro del Romanticismo en Alemania. El Paseo de los Filósofos (Philosophenweg) , que más tarde visitaremos, es reliquia de esta época
  • Fue plaza fuerte del partido nazi, que construyó aquí un anfiteatro, el Thingstätte, para los acontecimientos de las SS
  • El general americano George Patton murió aquí en accidente de coche
  • La reina consorte de Suecia, Silvia Sommerlath, nació aquí, hija de un empresario alemán y una dama brasileña
Silvia de Suecia (Foto: Commons Wikimedia)
  • El actor Michael Fassbender (X-Men, Prometheus, Steve Jobs) también nació aquí. Tiene la doble nacionalidad alemana e irlandesa

Y con tras calentar motores con este curioso contexto, comenzamos nuestra visita a la ciudad en la Karlsplatz, una plaza dedicada al Gran Duque Karl Friedrich de Baden

Karlsplatz, con unas estupendas vistas del castillo en la colina. El edificio más grande de la foto es la Academia de las Ciencias

Nuestro siguiente alto en el camino es la Kornmarkt, o Plaza del Grano, llamada así porque era el centro de las transacciones agrícolas llevadas a cabo en la ciudad. En el centro, la estatua de la Madonna

Los ciudadanos de Heidelberg habían aceptado de buen grado la Reforma Protestante y el Conde Elector llevaba desde 1685 intentando convencerles, sin éxito, de que volvieran a sus orígenes católicos. Los jesuitas publicaron panfletos, organizaron peregrinajes y erigieron esta Madonna en 1718 con la esperanza de animarles al cambio. El efecto fue el contrario: muchos de los protestantes emigraron a otras áreas para poder vivir su fe sin presiones

Y como la cosa va de plazas, llegamos a la principal, la Markplatz. En esta plaza, centro neurálgico de Heidelberg, tuvo lugar la quema de algunas mujeres acusadas de brujería y, a algunos delincuentes, los colgaban en jaulas para escarnio público. Hay varios edificios importantes en Markplatz. El Ayuntamiento o Rathaus, construido en 1701 tras la destrucción del anterior durante la Guerra del Palatinado o Guerra de los Nueve Años (1688 – 1697), tuvo que ser restaurado tras los daños sufridos por la caída de un rayo a mediados del siglo XIX

El ayuntamiento

En la plaza también se encuentra la Heiliggeistkirche o Iglesia del Espíritu Santo.

La Heiliggeistkirche

Se comenzó a construir en 1398 y hasta 1544 no se terminó el campanario.

El interior de la iglesia

Actualmente la iglesia es de culto protestante pero, desde 1706 a 1936 católicos y protestantes la usaban, divididos por un muro. Este muro se derribó gracias al empeño del pastor protestante Hermann Maas que, además, fue reconocido como Justo entre las Naciones por Israel, título concedido a aquellos que arriesgaron su vida para salvar a judíos del Holocausto

Placa en recuerdo a Hermann Maas en la iglesia, con la marca del muro que la dividió

Pero el edificio de la plaza que más fotos recibe es Haus zum Ritter, o Casa del Caballero, que un comerciante dedicado al textil mandó construir en 1592

Gracias a estar construida en piedra, en lugar de madera como la mayoría de las casas de la época, es la única casa renacentista que sobrevivió a las invasiones e incendios sufridos por la ciudad en el siglo XVII. Hoy en día es hotel y restaurante

Comemos y vamos al Café Gundel, en Hauptstrasse, porque antes hemos visto en su escaparate unos dulces que nos han llamado la atención. Situado en un edificio de principios del siglo XVIII, ha estado en manos de la misma familia desde 1896. Hoy en día, el gerente, Christian Gundel, pertenece a la cuarta generación.

El dulce en cuestión es el llamado Kurfürstenkugel o Bola del Elector. Este dulce fue creado para honrar a la pareja formada por el Príncipe Elector Friedrich V con la princesa Elisabeth Estuardo, nieta de María Estuardo. El maestro repostero Gundel lo ideó uniendo su famoso nougat, con un bizcocho esponjoso y una cobertura de chocolate, negro para recordar al príncipe y blanco para la princesa.

Hoy en día, a los dos sabores originales, se han unido varios más. Son muy populares en las bodas de la zona. ¡Y una bomba dulce!

Tras el café, nuestro paseo nos lleva a uno de los iconos de Heidelberg, su Alte Brücke o Puente Viejo, que mandó construir el Príncipe Elector Karl Theodor en 1788. Fue parcialmente destruído por el ejército alemán en su huida de los americanos durante la Segunda Guerra Mundial. En 1947 fue reconstruido.

El primer puente de la zona que hoy ocupa Heidelberg lo construyeron los romanos en el s. I DC, fue reconstruido alrededor del año 200, y cuando colapsó Heidelberg estuvo sin puente durante casi mil años. Siete puentes se fueron construyendo después, pero la mayoría fueron destruidos por placas de hielo y alguno durante la Guerra de los Nueve Años. Por eso, el Alte Brücke, a pesar de tener poco más de dos siglos, es el más antiguo que ha sobrevivido.

El puente y su puerta (Brückentor) que sí tiene origen medieval y pudo resistir hielos, derrumbes y guerras. Las terminaciones de las torres, de 1788, sustituían a las originales en cono puntiagudo.

Desde el siglo XV había una estatua de un mono hecha en piedra, junto a la torre del puente. La estatua desapareció durante la Guerra de los Nueve Años y en 1979 se colocó una hecha de bronce

La mano derecha del mono, que aquí no se ve en su totalidad, está poniendo los cuernos para espantar al mal de ojo. Se dice que si un visitante toca los cuernos, volverá a Heidelberg, si toca el espejo que sostiene en la mano izquierda será rico, y si toca los ratones, tendrá muchos hijos. Pero, ¿dónde están los ratones? Están, están…

En la otra orilla del Neckar se encuentra el Philosophenweg, que ya mencioné al principio de la etapa. La ciudad lo disfruta desde 1817, y se le llamó así porque se decía que muchos estudiantes y profesores de la universidad encontraban inspiración en sus largos paseos, con vistas preciosas del castillo y el río, y una vegetación exuberante. Sin duda, subir sus interminables escalones (hay un desnivel de 200 metros) merece la pena.

Uno de los abanderados del Romanticismo alemán fue el poeta Joseph von Eichendorff

«Duerme una canción en cada cosa y todas sueñan sin cesar. Si encontraras la palabra exacta, todo el mundo se pondría a cantar!

Toca ir volviendo. Conforme vamos bajando, seguimos disfrutando de las vistas

El Alte Brücke sobre el Neckar

Tomamos el autobús de vuelta al camping, para disfrutar de una cena junto al río

ETAPA 16 HEIDELBERG

25 julio

Amanece lloviendo a tope, así que retrasamos un poco la excursión de hoy, en espera de que amaine. Cuando vamos a coger el bus, acaba de pasar así que, para no tener que esperar 20 minutos más, nos vamos dando un paseo ahora que no diluvia. Una hora de camino, que nos sirve para espabilarnos bien…

Nos tomamos un café calentito (Hay 18 grados, ¡así que apetece aun estando a 25 de julio!) y nos vamos al Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma, un centro de documentación del genocidio sufrido por los romaníes (llamados «Sinti und Roma» en alemán) durante el nazismo. Es gratuito e incluye una audioguía en español.

Se calcula que alrededor de medio millón de miembros de esta etnia fueron asesinados durante el régimen nazi. La mayoría estaban perfectamente integrados en la sociedad del país que los acogía e, incluso algunos, formaban parte de sus ejércitos

Este soldado de 24 años fue ejecutado por enamorarse de una viuda alemana. El motivo: envilecimiento de la raza aria.

Cuando los romaníes eran detenidos, los llevaban al Instituto de Higiene de la Raza. Se les hacía modelos en cera, se les median sus proporciones faciales y corporales, se les tomaban fotografías… Todo para demostrar, de una manera pseudocientífica, que eran raza extranjera y, por supuesto, inferior. Entonces se les requisaba su documentación y se les hacía una nueva, en la que estampaban una Z, en referencia a Zegeuner, la palabra que los nazis empleaban para referirse a los miembros de esta etnia. Esto suponía una condena casi segura a los campos de concentración.

Realizando un molde facial en el Instituto de Higiene de la Raza. Sería una de las muchas humillaciones que este pueblo tendría que sufrir

Johann Wilhelm Trollmann, alias Rukeli («árbol fuerte» en romaní) era un joven y popular boxeador, que en 1933 ganó el título nacional de peso semipesado. Ocho días después, los nazis le desposeyeron del título siguiendo su política racista. Pero en 1939 lo llamaron a filas para combatir en el frente ruso.

A su regreso, fue deportado al campo de concentración de Neuengamme, donde lo obligaban a combatir contra los guardias. Murió el 9 de febrero de 1943

A Anton Reinhardt le detuvieron en 1943, y en 1944, cuando lo llevaron a un hospital para esterilizarlo, logró escapar y recorrer los 100 kilómetros que le separaban de la neutral Suiza. Sin embargo, fue descubierto por la policía suiza y, en contra de una norma de no expulsar a extranjeros en peligro de muerte, Anton fue devuelto a Alemania. Enviado al campo de concentración de Schirmerck, logró escapar y fue detenido el 30 de marzo de 1945 y ejecutado en un bosque cercano al día siguiente. Tenía 17 años

Fotografía de Anton y de las palabras de despedida a su familia que le permitieron escribir

Conmovidos y apenados por tanto sufrimiento, salimos del museo. Es duro, pero muy interesante y, sobre todo, necesario para conocer y recordar la historia.

La segunda visita del día es al Schloss, el castillo de Heidelberg. Para subir, en Kornmarkt debes coger el Bergbahn, o funicular, cuyo precio de 8 euros incluye la visita al castillo.

El funicular más moderno de Alemania, abierto en 2004. Si no te convence la idea, puedes subir andando también…

Llegamos al castillo y diluvia. Literal. A él se accede por una ancha puerta

Los guardianes recuerdan que la fortaleza está a salvo. El escudo de armas, hecho de metales preciosos, desapareció

Cogemos audioguías (5 euros cada una) y nos vamos a la bodega del castillo. Allí, bajo techo, nos tomamos unos sandwiches que llevábamos por si acaso y unas bebidas que compramos allí. Al terminar, aprovechamos para ver el Gran Barril que el príncipe elector Karl Theodor mandó construir en 1750. Tiene capacidad para 222.000 litros

El Gran Barril del príncipe Karl Theodor vino a sustituir a otro anterior, de 1728, que estuvo al cuidado del bufón Perkeo
El bufón Perkeo se llamaba en realidad Giovanni Clemente y era de origen italiano. Cuando en la corte le preguntaban si quería otra copa de vino, respondía: «Perché no?», y de ahí su nombre artístico. Como sabía mucho de vino le encomendaron el oficio de copero y el cuidado del barril. Nunca había bebido otra cosa que vino y cuando, ya octogenario, cayó enfermo, el médico le recomendó beber agua en su lugar. Murió al día siguiente

La primera mención de un castillo en Heidelberg es de 1214. Cuando los condes palatinos lo eligieron como residencia, fueron ampliando y reforzando y se convirtió en el castillo más importante del imperio. Sin embargo, la Guerra de los Treinta Años y, más tarde la de los Nueve Años, le infligieron serios daños. En 1746, unos rayos terminaron de rematarlo

El foso estaba habitualmente seco pero, en ocasiones, se llenaba de agua que venía del monte Königstuhl para dar paseos en barco o, incluso, patinar sobre él cuando se helaba
Fachada del Friedrichsbau, el palacio que el príncipe elector Federico IV mandó construir entre 1601 y 1607. La familia vivía en los dos pisos superiores y los sirvientes en el ático.

Años después de que el castillo fuese definitivamente abandonado, sus ruinas se convirtieron en un imán para los escritores y pintores románticos.

La Pulverturm o Torre de la Pólvora atraía a estos artistas. Goethe llegó incluso a dibujarla

Estamos empapados puesto que la lluvia no ha parado de caer en mayor o menor medida. Los paraguas no dan abasto y los pantalones han absorbido todo el agua posible, así que decidimos concluir la visita a este magnífico monumento, sin duda, un imprescindible de Heidelberg

ETAPA 17 HEIDELBERG – FRANKFURT (106 KMS)

26 julio

No ha parado de llover en toda la noche y aún sigue. Creemos que el nivel del río ha crecido incluso… Igual que un calor excesivo agota, tanta lluvia seguida es un poco frustrante también. Pero es lo que hay, así que ponemos rumbo directamente al City Camp de Frankfurt, en An der Sandelmühle 35B, a 106 kilómetros

Es un camping pequeño y agradable

¡Ha salido el sol!

La parada del U-Bahn está a escasos metros del camping, así que lo cogemos con intención de bajarnos en Hauptwache. A mitad de camino nos transfieren a un bus porque están en obras y, más tarde, de vuelta al U-Bahn, por lo que el trayecto se hace interminable…

La plaza An der Hauptwache recibe el nombre por su Estación de Guardia (a la derecha de la foto), construida en 1730 y que también hacía las veces de prisión. El contraste con los modernos edificios es brutal

Las primeras impresiones de la ciudad no han sido especialmente buenas y seguimos paseando con la esperanza de encontrar algo mejor. Llegamos a Römerberg (literalmente «Montaña Romana»), un espacio público situado frente al Römer, o edificio sede del ayuntamiento durante más de 600 años

Las casas de entramado datan de los siglos XV y XVI. La que hace esquina, llamada Grosser Engel, fue sede en el siglo XVII del primer banco de Frankfurt. A la derecha de la foto, la Nikolaikirche, o Iglesia de San Nicolás

Y aquí, el Römer. Se llama así porque fue la familia de mercaderes Römer quien se lo vendió al ayuntamiento el 11 de marzo de 1405

Nuestra siguiente parada es la Colegiata de San Bartolomé, la catedral de Frankfurt, construida durante los siglos XIV y XV sobre la base de una iglesia de época merovingia (siglo VIII)

Desde 1356, los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico fueron elegidos aquí como reyes de Alemania. Desde 1562 a 1792, se coronaban en ella los emperadores electos, por lo que se le dio el título de Kaiserdom en el siglo XVIII. En 1867 quedó prácticamente destruida por un incendio.

A la derecha de la foto se sitúa la Wahlkapelle, donde fueron elegidos 16 de los 23 emperadores que tuvo Alemania

El único altar que se conserva de la catedral original es el Altar de la Dormición

Fue creado en 1434 por un maestro de Colonia y representa la muerte de María rodeada de los Apóstoles

Durante la Segunda Guerra Mundial, Frankfurt sufrió, como tantas ciudades alemanas, los bombardeos de la British Royal Air Force, que aquí fueron especialmente intensos. Sólo una de las más de 2000 casas de entramado quedó intacta. La mayoría de las iglesias quedó igualmente destruida.

La catedral sufrió daños menores. Más de 1500 personas perecieron durante los dos días de bombardeos

Nos vamos hacia el distrito financiero paseando junto al río Main. De hecho, a esta parte de la ciudad se la conoce popularmente como Mainhattan

El primer rascacielos del distrito financiero fue la Eurotower, construida entre 1971 y 1977. Fue sede del Banco Central Europeo hasta que en 2014 se trasladó a otro edificio

Vamos volviendo y pasamos a un centro comercial que nos llama la atención: el MyZeil. Es uno de los centros comerciales más grandes de Alemania y tiene una característica que lo hace único: el Expressway, la escalera mecánica sin soporte más larga de Europa

MyZeil por fuera
MyZeil por dentro

Y tras un vistazo por el centro comercial nos vamos al camping. Frankfurt no nos ha gustado mucho. En general somos más de naturaleza y pueblos pequeños que de ciudades, pero quisimos darle una oportunidad de camino al norte. Y podíamos habérnosla ahorrado. Pero también creemos que, en ocasiones, un lugar no te llega al corazón, por más que te esfuerces. Hay puntos curiosos e interesantes, pero, en nuestra opinión, prescindibles.

Recorrido Etapa 17

ETAPA 18 ETAPA FRANKFURT – EISENACH (231 KMS)

27 julio

Ponemos rumbo a Eisenach por la vía más larga y es que, el día ha amanecido feote y nos ha costado arrancar. Por la ruta más corta había mucho atasco, así que hemos elegido esa opción.

Eisenach, de 42.000 habitantes, fue lugar de nacimiento de Bach. Y aquí tradujo Lutero la Biblia al alemán en el castillo de Wartburg, que vamos a visitar hoy.

Las áreas de la ciudad están llenas, así que nos vamos directamente al castillo, porque también se puede pernoctar allí

Por 5 euros, tranquilidad junto al castillo

El castillo de Wartburg, construido en 1067, y sede de los landgraves de Turingia hasta 1440, es muy curioso en su exterior, por el entramado en madera y color blanco que ocupa su mayor parte y por estar mirando a un precipicio de 400 metros

Wartburg es Patrimonio de la Humanidad desde 1999

El castillo se ve por turnos y, esperamos a que llegue el nuestro, a las 4 de la tarde, escuchando la introducción en el patio interior

Una de las figuras relacionadas con este castillo es Santa Isabel de Hungría, que, en 1211, cuando contaba cuatro años, fue traída al castillo por su madre para prepararla como futura consorte del landgrave Luis de Turingia-Hesse. Se casaron 10 años después, y su matrimonio estuvo lleno de amor. Desgraciadamente, tan solo 6 años más tarde, Luis murió a causa de la plaga en España, cuando se dirigía a participar en las cruzadas.

Isabel vivió dedicada a los pobres. Mandó construir un hospital en la parte baja del castillo y visitaba a los enfermos a diario. Cuando en 1226, Turingia se vio asolada por las inundaciones, el hambre y la peste, recorrió sus territorios para repartir sus bienes. Tan solo cuatro años después de la muerte de Luis, Isabel falleció a los 24 años.

El culto a Santa Isabel se extendió muy rápidamente justo después de su canonización en 1235. El nombre de Isabel cobró enorme popularidad tras esto y, en la Península Ibérica, tras el matrimonio de su hermanastra Violante con Jaime I de Aragón,  se convirtió en uno de los nombres españoles más tradicionales entre la monarquía y la gente común por igual.

Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos, de Murillo (1672). (Crédito foto: Commons Wikimedia)

Tres siglos después de que Santa Isabel habitara el castillo de Wartburg, lo hizo el monje agustino Martin Lutero entre 1521 y 1522. Y precisamente este 2017 se celebran los 500 años de la publicación de sus 95 tesis, el Cuestionamiento al poder y eficacia de las indulgencias. Lutero se rebeló contra el tráfico de indulgencias, es decir, la exención de pecados a través del dinero, que se había convertido en práctica habitual en su época. No era consciente entonces de que su escrito provocaría un cisma en la iglesia.

Martin Lutero, de Lucas Cranach el Viejo (1529). Crédito foto: Commons Wikimedia

Lutero fue al castillo de Wartburg a refugiarse después de que el emperador Carlos V proclamase el Edicto de Worms, en el que se le declaraba prófugo y hereje. Para protegerlo, el príncipe elector Federico III simuló su secuestro y lo llevó al castillo. Durante su estancia allí, Lutero tradujo el Nuevo Testamento al alemán, contribuyendo así a la expansión de la doctrina protestante.

Pues la visita a Wartburg nos ha encantado. Nos retiramos a nuestros aposentos para descansar y organizar el día de mañana

Recorrido Etapa 18

ETAPA 19 EISENACH – BAD LANGENSALZA (32 KMS)

28 julio

La primera parte del día va a estar dedicada a la naturaleza y es que nos vamos a hacer la ruta del Drachenslucht, o Garganta del Dragón, desde el mismo aparcamiento donde hemos pernoctado.

La comenzamos a las nueve y media, entre bosque, sin gente aún. Todo muy agradable. La garganta en sí es un desfiladero de unos 200 metros en el que el agua, a lo largo de millones de años, ha ido excavando hasta 10 metros en las rocas, ahora cubiertas de busco.

Las fotos nos salen fatal, así que tomo prestada esta de Artem Dontsov para Commons Wikimedia

La garganta la cruza una pasarela. Suponemos que, debido a las intensas lluvias de los últimos días, durante nuestra ruta el agua bajaba por las paredes, dándole un toque más natural aún

Al final de la garganta unas amables señoras tienen montado un chiringuito donde ofrecen enormes salchichas alemanas, el refrescante Apfelschorle (zumo de manzana con gas) o cerveza.

Volvemos. En total hemos hecho 21 kilómetros agradables que nos han llenado de fuerza. ¡El cuerpo nos pedía naturaleza!

En Eisenach de nuevo las áreas están ocupadas, pero un autocaravanista nos dice que, si sólo es para aparcar, como es nuestra intención, podemos hacerlo en cualquier parking público de pago, y eso hacemos. Comemos en la AC y nos vamos a visitar la casa de Bach

Tanto el edificio antiguo, del siglo XV, como el moderno, forman parte de la casa museo. En el siglo XIX la casa antigua fue erróneamente identificada como la casa natal de Bach. El músico nació en Eisenach, pero se desconoce el lugar exacto. En 1907 la  Neue Bachgesellschaft (Nueva Sociedad de Bach) abrió el primer museo dedicado al músico con el fin de preservar su legado

Cada hora, hay un pequeño concierto, en el que un músico toca 5 instrumentos de la época. Una verdadera delicia

El clavicémbalo, instrumento popular durante el Barroco, parte del concierto

Bach vivió en Eisenach hasta los 10 años, cuando quedó huérfano y se marchó a vivir con su hermano mayor, Johann Christoph, en la cercana localidad de Ohrdruf. Fue él, profesor de música, quien le dio sus primeras clases. Pero su sueldo de profesor era escaso y a penas suficiente para mantenerse él, así que Johann Sebastian recorrió andando junto con un amigo del colegio, los 350 kilómetros que separaban Ohrdruf de la ciudad de Lüneburg, cerca de Hamburgo, para ocupar las plazas libres que quedaban en el coro de niños pobres. Allí se formó y los 18 años marchó a Arnstadt a ocupar un puesto de organista la Nueva Iglesia.

Bach pintado por Haussmann en 1746. Crédito foto: Commons Wikimedia

En 1707 se casó con Maria Barbara, con quien tuvo siete hijos. En 1720, Bach marchó a Karlsbad durante seis semanas con la orquesta de cámara del Príncipe Leopoldo, su mecenas. A su vuelta, Maria Barbara había fallecido de una enfermedad desconocida.

Al año siguiente se casó con la soprano Anna Magdalena. Ella ganaba 300 taler al año. Él, 400. El equivalente actual de los ingresos de la pareja corresponde a unos 50.000 euros.

Bach estaba muy enamorado de Anna Magdalena. A ella le encantaban las flores y Bach hacía verdaderos esfuerzos por encontrar claveles amarillos una rareza botánica en la época

Juntos tuvieron 13 hijos y ella le sobrevivió, pero pasó sus últimos años viviendo de la caridad.

En el museo se puede ver el mobiliario típico de un dormitorio de la época del nacimiento de Bach

También se puede ver una recreación de cómo sería su estudio en el Colegio de Santo Tomás de Leipzig.

Bach componía sin usar instrumentos en un principio. Una vez terminada la composición, la probaba en el clavicordio

En el museo también se puede escuchar su música en un espacio que invita al relax

Sentados en esas bolas colgantes y con los cascos, Bach es pura gloria

El museo nos ha encantado. Nos tomamos un café allí mismo y nos vamos dando un paseito por la ciudad. Y en el número 9 de Johannisplatz encontramos la Schmales Haus de Eisenach. Con sus 2,05 metros de ancho y 20 m2 de superficie, es, probablemente, la casa de entramado más estrecha de Alemania

No se sabe la fecha exacta de construcción pero su antigüedad se estima alrededor de los 250 años
Así estaba la casa a principios de siglo XX. (Foto tomada de la página de http://www.schmaleshaus.de)

En 1974, Klaus Trippstein, músico y artista de Eisenach, la adquirió y salvó de su estado ruinoso, reconstruyéndola con ayuda de amigos y conocidos

Klaus Trippstein en las escaleras de la casa. (Foto tomada de http://www.schmaleshaus.de). Desgraciadamente, Klaus falleció seis días después de nuestra visita a Eisenach

Nuestros pasos nos llevan a la Marktplatz, donde hay un gran ambiente, con puestos de comida y música

Estatua de San Jorge en Marktplatz

Terminamos nuestra estancia en Eisenach y nos vamos al área de Bad Langensalza, en Böhmenstrasse 5, a 37 kilómetros.

Bad Langensalza es una ciudad de 18000 habitantes, a orillas del río Unstrut, conocida por sus balnearios, establecidos a raíz del descubrimiento de fuentes de azufre. Es precisamente en el parking de Friederiken Therme donde vamos a pernoctar por 7,40 euros. Hay que ir a la recepción del balneario para pagar. Si necesitáis tirar basura, los contenedores están bloqueados y la llave también se pide en recepción, pagando un depósito de 10 euros que, lógicamente, te reintegran al devolver la llave. Nosotros no pasamos al balneario, pero se ve enorme desde recepción.

Y con esto, damos por finalizada la jornada de hoy

Recorrido Etapa 19

ETAPA 20 BAD LANGENSALZA – BAUMKRONENPFAD – DRESDE (315 KMS)

29 julio

Habíamos elegido este pueblo porque hoy queríamos visitar el Baumkronenpfad, cerca de Eisenach también, pero ahí no podíamos pernoctar. Aunque no estaba en el plan inicial, decidimos pasear por el pueblo al despertar y acertamos de pleno.

Bad Langensalza es también ciudad de flores y jardines como el Japanisches Garten (Jardín japonés) de la foto.

Conserva parte de la muralla medieval, con torres de vigilancia

Y, por supuesto, también cuenta con las preciosas casas de entramado

Esta es de 1395, con la Iglesia de San Bonifacio a la derecha

Pasamos a la iglesia, que se menciona por primera vez en 1272 y que se fue construyendo de manera intermitente hasta 1592. De las cuatro campanas originales, dos aún suenan cada cuarto hora

El coro, con el impresionante artesonado de madera de 1562

Observamos que hay un grupo bastante numeroso, con pegatinas en la ropa. De repente, se ponen a cantar… Precioso…

Resulta que en la ciudad hay una concentración de coros de Bélgica y Alemania y tenemos la suerte de escucharlos sin esperarlo

Con motivo de los 500 años de las tesis de Lutero, hay una pequeña exposición

Este es el Libro de Cantos de Estrasburgo (1541), considerado el primero de la iglesia protestante. En 1542 incluyeron himnos escritos por el propio Lutero

Seguimos descubriendo la ciudad, de calles limpias y casas curiosas

Llegamos al ayuntamiento, reconstruido con piedras de travertino local entre 1742 y 1751 después del incendio que en 1711 asoló la ciudad

En la fachada vemos las 32 campanas que tocan hasta 14 melodías diferentes a mediodía y a las 6 de la tarde

Y cuando suenan las campanas, hacen su aparición unas figuras que representan a personajes relacionados con la localidad

A. Hermann von Salza, Gran Caballero de la Orden Teutónica en el siglo XIII B. Christoph Wilhelm Hufeland, médico de la corte nacido en la villa, que trató a Goethe y a Schiller, y que se ocupó de mejorar de la salud pública. C. Paciente de Hufeland, representa la tradición de más de 200 años de baños termales en la ciudad. D. Friedrich Gottlieb Klopstock, poeta del siglo XVII, vivió un tiempo aquí

Nos sorprende la limpieza de las calles y el orden visual que se disfruta en este pueblo que tanto nos está gustando. ¡Aunque de repente hay un caos de gnomos!

De vuelta a la AC vemos otra iglesia en la distancia

Es la iglesia de St. Stephani, también conocida como Bergkirche (Iglesia de la Montaña) cuya construcción comenzó en 1394. Anteriormente hubo una capilla en ese emplazamiento, de la que se tienen referencias de 1196

En la iglesia destacan el púlpito renacentista, de 1590, el artesonado del techo, de mediados del siglo XVI y el órgano, construido por el maestro local Friedrich Petersilie en 1894, siendo el más grade de su taller

Hemos descubierto un pueblo que no entraba en nuestros planes iniciales, pero a veces la improvisación te regala joyas y Bad Langensalza ha sido una de ellas. Y ahora sí, nos ponemos en marcha para visitar el Baumkronenpfad, a 10 kilómetros de Bad Langensalza

¿Y qué es ese lugar de nombre impronunciable? Literalmente significa «camino entre las copas de los árboles». ¡Y eso es lo que es! 500 metros de pasarela, en medio del Parque Nacional Hainich, que te permiten caminar entre las copas de los árboles. La mayoría de estos árboles son hayas y en 2011 la UNESCO lo incluyó en la denominación Hayedos primarios de los Cárpatos y Alemania como Patrimonio de la Humanidad.

Por 1 euro puedes dejar la AC en su amplio aparcamiento (Thiemsburg, 1), en el que no se puede pernoctar.

Puedes pasar primero por el centro de interpretación, en el que hay también cositas interesantes si vas con niños. Si no quieres ver el centro, puedes comenzar directamente a pasear en el bosque. A lo largo del camino vemos unos carteles con un árbol tumbado, su tronco dividido en secciones y una de ellas destacada. Se trata del mayor árbol del mundo, localizado en el Redwood National Park en California. Si tumbásemos el árbol, el ancho tendría diferentes alturas según las secciones y las compara con la altura de un humano medio. Así, la base tendría unos 7 metros. Aquí está representada la sección final y junto a cada cartel hay una sección a tamaño real

Y llegamos a la plataforma, desde la que puedes tocar las copas de los árboles. Además, torres de observación para poderla ver desde otra perspectiva

La plataforma entre hayas vista desde un punto de observación

Cuando acabamos el recorrido, volvemos a la AC a comer y nos damos otro paseo por el bosque (con la entrada dan un mapa con distintos senderos marcados) para bajar la comida y estirar las piernas antes de emprender nuestro viaje a Dresde, a 276 kilómetros

Tres horas largas después llegamos a la ciudad. Desde la autocaravana vemos un curioso edificio, el Yenidze.

Parece una mezquita, pero no. Yenidze era el nombre de una compañía de tabaco de origen turco, que mandó construir este edificio en 1908 con clara influencia oriental. Actualmente, hay oficinas y un restaurante en la cúpula

Llegamos al área, en Wiesentorstrasse. Cuesta 15 euros y se encuentra a orillas del río Elba, junto a la carretera, pero es tranquila. Hay más en Dresde, pero esta nos ha parecido que tiene una ubicación fantástica. Cenita y a descansar

Recorrido Etapa 20

ETAPA 21 DRESDE

30 julio

Tras una noche de tranquilo y merecido descanso, nos disponemos a visitar Dresde. Desde el área, hay un agradable paseo de unos 2 kilómetros paralelo al río, donde se ven cosas curiosas como este trampantojo de la oficina de DREWAG, el Departamento de Obras Públicas de Dresde

En media hora estamos en el centro de la ciudad. Dresde, conocida como «La Florencia del Elba«, es la capital del estado de Sajonia, con más de medio millón de habitantes.

Dresde fue una de las ciudades alemanas que más sufrió los efectos de los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial. Entre el 13 y el 15 de febrero de 1945, más de 1000 aviones pertenecientes a las fuerzas británicas y norteamericanas, dejaron caer más de 4000 bombas incendiarias sobre la ciudad, provocando una tormenta de fuego que acabó con su centro histórico y con las vidas de entre 25000 y 40000 personas.

Vista de la ciudad desde la torre del Ayuntamiento (Crédito foto: Richard Peter. Wikimedia Commons)

Por tanto, la preciosa ciudad que hoy vemos, es una reconstrucción, prácticamente total, realizada en su mayor parte en los años 50.

Vamos a la Oficina de Turismo del QF Passagen, junto a la Frauenkirche, y compramos la Dresden Museums Card por 22 euros cada una, que nos da acceso ilimitado a todos los museos que queremos visitar.

Como la tarjeta es válida durante 24 horas a partir de validarla en el primer museo, damos una vueltecita por el centro antes para que también mañana podamos ver alguno a primera hora antes de marcharnos. De sobra sabemos que verlos todos los que pensamos en un día será agotador.

Uno de los puntos más visitados de Dresde es el Fürstenzug, o Desfile de los Príncipes. Un mural compuesto de más de 24.000 azulejos de porcelana de Meissen (la primera porcelana de Europa), que representa a los monarcas de la casa Wettin, desde 1123 a 1906

La pared, que corresponde al establo del Residenzschloss (Palacio Real), ya fue pintada en esgrafiado en el siglo XIX, con motivo del 800 aniversario de la casa Wettin, los dibujos se descompusieron pronto. Entre 1904 y 1907, se colocaron los azulejos que hoy disfrutamos

Milagrosamente, tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, sólo hubo que reemplazar unos 200 azulejos

Dresde es una ciudad de música y teatro, y cuenta con un edificio con bastante mala suerte, la Semperoper, o Ópera Semper, llamada así en honor al arquitecto que la construyó, Gottfried Semper. Entre 1838 y 1841, el arquitecto levantó un primer edificio que, en 1869, quedó destruido en un incendio. Entre 1871 y 1879, construyó un segundo edificio, que resultó derruido en los bombardeos de 1945 y que ahora disfrutamos en su reconstrucción de 1986.

La mala suerte del edificio no se acabó en 1945. Dresde sufrió en 2002 unas terribles inundaciones que ocasionaron daños en el edificio por valor de 27 millones de euros

Pues tras esta primera vuelta de reconocimiento, que nos ha causado muy buena impresión, comenzamos nuestra ronda de museos. El primero es la Gemäldegalerie Alte Meister, la Galería de Maestros Antiguos, que se encuentra en el palacio barroco Zwinger

La entrada a los jardines y el patio interior de Zwinger es gratuita, así que te recomendamos visitarlos aun si no quieres pasar a los museos
La Kronentor, o Puerta de la Corona en los jardines de Zwinger

Y tras deleitarnos en los jardines, por fin pasamos a la Alte Meister, donde pasamos un buen rato admirando pinturas europeas del Renacimiento al Barroco

Madonna con niño, de Botticelli (1490)
La Sagrada Familia, de Mantegna (1495)
La Madonna Sixtina, de Raphael (1512-13)
Charles de Morier, de Holbein (1535)
Kreuzkirche de Dresde, de Canaletto el Joven (1747)

Y con Canaletto el Joven nos despedimos de la magnífica Alte Meister, a buscar dónde comer. Pasamos frente al Residenzschloss, donde comprobamos que la música siempre está presente en Dresde

Buena banda sonora para una preciosa ciudad

Y tras la comida, la música sigue

Os podemos asegurar que estas chicas danesas nos pusieron los pelos de punta con los cantos tradicionales de su país cantados a capella

Unos metros más allá, una pareja de italianos canta ópera con la Frauenkirche y Lutero de testigos

Y con las pilas cargadas de bella música nos dirigimos al Albertinum, un edificio de finales del siglo XIX que alberga la Galerie Neue Meister y la Skulpturensammlung, colecciones de pintura y escultura a partir del siglo XIX. Y aquí seguimos disfrutando del arte

El Grosse Gehege junto a Dresde, de Caspar David Friedrich (1832)
Parau Api, de Gauguin (1892)
Versión en yeso de El Pensador, de Rodin (1881)
Pequeña bailarina de 14 años, de Degas (1878)

Son unos ejemplos de todo lo que vemos en estos dos museos. Y ahora volvemos a Zwinger a visitar, ya con poco tiempo, el último museo de hoy: el Salón de la Física y las Matemáticas donde, sin entender mucho, vemos objetos curiosos

Reloj astronómico
Bomba de vacío, de 1750

Pero una de las piezas que más me llaman la atención es el espejo quemador portátil. Reflejaba la luz solar de manera ligera, de tal manera que el aumento de temperatura era considerado efectivo para tratar el reumatismo

¡Nos cierran el museo! Así que nos quedamos un ratito con los pies metidos en las fuentes del patio de Zwinger, que llevamos todo el día con 33 grados y apetece, a niños y mayores

El paseo de vuelta al área, ya atardeciendo y algo más fresquito, es una delicia. Vemos que hay mucha gente con niños cogiendo moras, así que allá donde fueres…

… ¡haz lo que vieres!

La ciudad nos ha encantado. Mañana volveremos a ver qué más nos depara

ETAPA 22 DRESDE – KÖNIGSTEIN (40 KMS)

31 julio

Nuestra primera visita de hoy es a la Grünes Gewölbe, o Cúpula Verde, un curioso museo dentro del Residenzschloss.

De camino, nos encontramos con un mural comunista. Se encuentra en el Kulturpalast (Palacio de la Cultura), un edificio modernista inaugurado en 1969 para albergar conferencias, conciertos, bailes y otros actos culturales. Todo, dentro del contexto del régimen comunista, puesto que Dresde se encontraba en territorio de la RDA en esa época.

Titulado Der Weg der rote Fahne, El camino de la bandera roja, el mural mide 30 metros de ancho por 10.5 de largo. Los murales eran una forma efectiva de propaganda política de la época

Y llegamos a Residenzschloss, residencia de los príncipes electores de Sajonia hasta 1918. Lo que comenzó como un simple torreón en el siglo XIII, fue desarrollándose con los añadidos que cada príncipe realizaba, con elementos artísticos de todas las épocas. Fue en durante el barroco cuando se añadieron las estancias más elegantes. Resultó prácticamente destruido tras los bombardeos del 45 y su reconstrucción duró décadas

El patio del palacio

Y aquí se encuentra el museo que queremos visitar hoy, que alberga más de 4000 piezas de joyería y orfebrería, que conforman el tesoro de los príncipes sajones, desde el Renacimiento hasta el siglo XVIII. A priori oigo joyas y no me entusiasma el asunto, pero lo que alberga este museo es, innegablemente, magníficas, y curiosas, obras de arte.

Autómata de oro que el elector Cristian II regaló a su esposa hacia 1600. Cada hora, sonaba una melodía y los músicos en la baranda se llevaban los instrumentos a la boca

Copa de plata y coral representando a Daphne, que para escapar del acoso del dios Apolo, se convirtió en laurel. Aunque no se llegó a usar como copa, el interior estaba hueco y se abría a la altura del cinturón de la ninfa
Poliedros de marfil del siglo XVI
Talla de un hueso de cereza formando el escudo de los Von Loft
El diamante verde de Dresde. El rey polaco Augusto III lo compró en 1742 en la feria de Leipzig y es el único de este tipo jamás encontrado. Pero nadie sabe cómo llegó desde la India. Su color verde se debe a que, en algún momento, la piedra estuvo en contacto con la radioactividad
Neptuno sujetando una fragata, fechada em 1620 Todo en marfil y oro, incluso las velas

Todo lo visto hasta ahora nos estaba sorprendiendo, pero los pelos se nos pusieron de gallina cuando vimos El trono del Gran Mogul, una de las más impresionantes obras de la orfebrería europea, realizada en oro y más de 5500 piedras preciosas

Desde 1701, el taller del orfebre de la corte, Johann Melchior Dinglinger, trabajó durante 6 años en esta sublime representación del cumpleaños del gobernador indio Aureng-Zeb, hijo del Sha Jahan, que mandó construir el Taj Mahl

Fascinados con tanta belleza, pasamos a la Rüstkammer, o Armería, una de las colecciones más importantes del mundo de armas, armaduras y textiles históricos. Dentro de ella, hay una parte importante dedicada al Imperio Otomano, la Türckische Cammer, con más de 1000 objetos conformando la colección, de los cuales se exhiben unos 600.

El príncipe elector y rey de Polonia Augusto el Fuerte sentía especial fascinación por lo oriental. Incluso una de sus numerosas amantes, con la que tuvo dos hijos reconocidos, era turca. La mayor parte de los objetos de la colección eran donaciones o compras diplomáticas

Uno de los dos kaftanes que quedan de la colección de mas de cien que había en la Cámara. No hay constancia de que Augusto el Fuerte vistiese este en concreto en alguna ocasión, pero sí se sabe que en sus fiestas a la turca, tanto invitados como sirvientes debían vestir con ropa turca

Esta tienda de campaña militar es el objeto más grande de la colección

En la parte del Arsenal dedicada a Sajonia, llama la atención una gran sala, La Sala de los Gigantes

Representación de los llamados «combates a pie», muy populares en Dresde en bodas, bautizos o cuando había visita real. Las espadas eran romas y una valla de madera separaba a los combatientes. Los jueces apuntaban el número de golpes y si la espada caía, quedaban eliminados

El elector Jorge Juan II, que posa en el cuadro de atrás, había mandado construirse esta armadura para llevarla en su lecho de muerte. Pero hubo un brote de plaga en la ciudad, la familia tuvo que marcharse, y nunca pudo cumplir su deseo

Algunos modelos de armadura iban mucho más allá de lo meramente funcional

Nos marchamos del Residenzschloss hacia la Frauenkirche, o Iglesia de Nuestra Señora, que ya vimos ayer por fuera. Es iglesia de culto luterano, construida entre 1726 y 1743, que resultó gravemente dañada en los bombardeos de 1945.  La RDA mantuvo sus ruinas como un monumento que recordara la destrucción de la guerra. En 1994 comenzó su reconstrucción, con financiación de donantes de todo el mundo, finalizando en 2005.

Da la sensación de estar en un teatro, más que en una iglesia. El órgano es de 2005 y sustituye al original de 1736, destruido en el bombardeo

Y acabamos nuestra visita a Dresde subiendo a la Hausmannturm, o Torre Hausmann, la parte más antigua del Residenzschloss

La Hausmannturm en el centro de la foto. En 1775 se instaló sobre la cúpula el primer pararrayos de Dresde.
Y así quedó tras los bombardeos. Crédito foto: Wikimedia Commons

Desde la torre, tenemos una estupenda perspectiva de la ciudad

La Semperoper
El patio de Residenzschloss y Zwinger detrás

La Florencia del Elba nos ha encantado. Su casco histórico, aunque muy restaurado, merece la pena la visita. Y los museos muy interesantes. Por eso recomendamos que, si te interesan, adquieras la Museumscard porque con tres museos ya la has amortizado

Volvemos al área y nos marchamos hacia el camping de Königstein, a 40 kilómetros. Hemos elegido este lugar para dormir porque está cerca de Bastei, que queremos visitar mañana. Cuando llegamos, la recepcionista se sorprende de que, siendo españoles, estemos aquí. Ella opina que España es bonita y con buen tiempo y Alemania fea y con tiempo horrible. Intentamos suavizar tópicos, ¡pero no la convencemos!

Vemos que el camping está justo al lado de las vías del tren y, de momento, el ruido es bastante molesto cuando pasan. Esperamos que paren por la noche…

Recorrido Etapa 22

ETAPA 23 KÖNIGSTEIN – BASTEI – BERLIN (280 KMS)

1 agosto

La noche ha sido un horror. Pasaban varios trenes cada hora y cuando lograbas conciliar el sueño, el siguiente te despertaba… Pensábamos pasar dos noches aquí y hacer rutas en la zona, pero decidimos ir directamente a Bastei, a 19 kilómetros, y decidir después dónde dormir hoy

La AC la dejamos en el P+R de Bastei.

Por 3 euros, el parking te incluye el autobús hacia la zona de inicio de la ruta

El Bastei (Bastión) es una formación rocosa, producida por la acción de la erosión en la piedra arenisca, ubicada dentro del Nationalpark Sächsische Schweiz o Parque Nacional de la Suiza Sajona

Las formaciones nos recuerdan a la Ciudad Encantada de Cuenca

En 1824 se construyó un puente para conectar varias rocas y que los numerosos turistas que estaban visitando el lugar, pudieran disfrutar una nueva perspectiva

Puente de madera del Bastei en 1826, pintado por CG Hammer. (Crédito imagen: Wikimedia Commons)

En 1851, el puente de madera fue reemplazado por uno de arenisca, lo que en su tiempo ya creó polémica

A lo largo del recorrido también se pueden ver restos de un castillo roquero medieval

Aspecto estimado del castillo roquero

Restos del edificio principal del castillo

Proyectiles de la catapulta que protegía el castillo

En la parte más alta del recorrido paramos a descansar y comer un bocadillo bajo la sombra de los árboles, con un calor considerable

Descanso con vistas al Elba

Mientras esperamos al bus de vuelta al aparcamiento, y achicharrados de calor, decidimos irnos del tirón a Berlín, a 244 kilómetros

De camino, llamo al área Wohnmobile Oase, porque he visto buenas críticas y queremos saber si hay plazas. Moverse en una ciudad no es fácil, así que es mejor asegurarse de que no vamos a buscar a lo loco. De hecho, la recepción cierra a las ocho y vamos justos de tiempo.

Llegamos justo a tiempo. El área no es nada especial, pero está a 400 metros de la estación de metro Gesundbrunnen y de un pequeño centro comercial. Los 27 euros por noche incluyen dos adultos, niños de hasta 11 años y vaciado de aguas. Por el resto de servicios hay que pagar a parte. Es caro para lo que estamos acostumbrados a pagar, pero la comodidad de estar en un recinto cerrado cerca del metro nos da tranquilidad. Descansamos y organizamos el día de mañana

El área
Recorrido Etapa 23

ETAPA 24 BERLIN

2 agosto

Preparando el viaje en casa, y sabiendo que vendríamos a Berlín, estuve mirando la posibilidad de hacer un tour guiado general para conocer el contexto histórico de la ciudad y los de Vive Berlín me parecieron interesantes. Su punto de encuentro está en Balzac Coffe, en la Potsdamer Platz. Afortunadamente, todos los trenes que parten de la estación de Gesundbrunnen pasan por allí, así que nos compramos cada uno la Tageskarte para la zona AB y en 6 paradas estamos en Potsdamer Platz

Al otro lado de la plaza encontramos al personal de Vive Berlín Tours y compramos los billetes para el Tour Indispensable que comienza a las 10

Sebastián, un argentino afincado en Berlín, será nuestro guía durante las próximas tres horas y media.

La Segunda Guerra Mundial, el nazismo y el Muro son constantes a lo largo del tour ya que, desgraciadamente, la historia de Berlín está indudablemente unida a estas dos etapas históricas.

Quienes reconstruyeron los edificios tras la guerra quisieron dejar sutil testimonio de esa época

En la fachada del Abgeordnetenhaus, la Cámara de los Diputados Regional, se puede ver huellas de disparos. Anteriormente Cámara del Estado Prusiano, durante el régimen comunista llegó albergar oficinas de la Stasi

En el edificio de enfrente, el Centro de Exhibiciones Gropius-Bau, las huellas de la contienda no son tan sutiles

Si la Cámara de Diputados estaba en la parte Este cuando se construyó el muro, el Gropius-Bau quedó en la oeste, con el muro pasando justo delante de su puerta principal, por lo que tuvieron que habilitar la trasera para su uso

Unos pasos más adelante se encuentra el centro Topographie des Terrors, situado en el terreno que ocuparon los cuarteles generales de la Gestapo, la temida policía política nazi.

En el plano inferior, la base de los muros del cuartel de la Gestapo, con carteles que explican el ascenso del nazismo. En el plano medio, restos del muro. En el plano superior, traseras del edificio que ocupó la Luftwaffe, fuerza aérea del régimen nazi

Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, se le prohibió tener ejército. El edificio era oficialmente el Ministerio de Aviación (Reichsluftfahrtministerium), pero extraoficialmente su uso no era tanto civil, como militar. Tenía 2000 oficinas y desde una de ellas Hermann Göring controlaba la Luftwaffe. Sorprendentemente, el edificio no resultó prácticamente dañado tras los bombardeos que asolaron Berlín. La teoría es que los aliados eran conscientes de que el edificio albergaría información valiosa. En la época de la RDA, el edificio albergó varios ministerios y, actualmente, en la sede del Ministerio de Hacienda

El edificio estuvo cubierto con esvásticas durante el nazismo y las ventanas tenían rejas, que el gobierno comunista de la RDA retiró

Sin duda, los judíos fueron quienes más sufrieron la terrible represión y el posterior genocidio por parte del gobierno nazi. En 2005 se inauguró el Denkmal für die ermordeten Juden Europas, el Monumento a los judíos europeos asesinados, diseñado por el arquitecto americano de origen judío Peter Eisenman. Se trata de una superficie cubierta con 2711 losas de hormigón de diferentes alturas

El significado del monumento está abierto a interpretaciones. Según el proyecto de Eisenman, las estelas fueron diseñadas para crear una atmósfera confusa y agobiante. Allí donde las losas son más altas, esa sensación es más clara

Ha habido varias polémicas relacionadas con el monumento, entre ellas la relacionada con Degesch, una compañía encargada de cubrir las losas con Protectosil, una sustancia anti-graffiti, puesto que una filial suya había fabricado el infame Zyklon-B, con el que se asesinó a miles de judíos en las cámaras de gas. A pesar de la oposición de varias colectivos, la empresa terminó su cometido

Y llegamos a uno de los iconos de Berlín, su Brandeburger Tor, o Puerta de Brandenburgo

La puerta se inauguró en 1791 junto a la Pariser Platz, o Plaza de París, frente a la que se encuentra, como símbolo del triunfo de la paz sobre las armas. Hasta 1918 sólo los miembros de la familia real y sus invitados tenían acceso a través de la parte central de la puerta.

Uno de los eventos que, desgraciadamente, marcaron la historia de la puerta, fue su uso para el desfile de antorchas que miembros de las SA y SS transportaron para celebrar el nombramiento de Hitler como canciller de Alemania el 30 de enero de 1933

En la Segunda Guerra Mundial la cuádriga quedó prácticamente destruida, sustituyéndose por la que hoy vemos en 1956. Cuando el Muro se construyó, la Puerta quedó en tierra de nadie, y solo los guardias de la frontera o invitados especiales tenían acceso a ella

Tras el intenso tour en el que nos situamos históricamente y comprendemos más la ciudad de Berlín, nos vamos a reponer fuerzas.

Por la tarde visitamos el Topographie des Terrors, el centro de documentación de los horrores del nazismo. Como vimos al inicio del tour, se encontraba en la zona de cuartel de la Gestapo, lugar desde el cual se articuló la persecución y exterminio de los opositores políticos del nacionalsocialismo, y se organizó el genocidio de judíos y romaníes. En 2010 se abrió esta exposición permanente, que consta de las siguientes partes

I. El nacionalsocialismo sube al poder

Propaganda electoral del partido nazi bajo el título «¿Qué te dio el Führer?»


II. Instituciones del terror (las SS y la Policía)
III. Terror, persecución y exterminio durante el Reich
IV. Las SS y la Oficina Central de Seguridad del Reich en los territorios ocupados
V. Final de la guerra y posguerra

La exposición, gratuita, es muy interesante. La información escrita está en alemán e inglés, pero hay audioguías en español, para las que tendrás que dejar un DNI como depósito.

El día ha sido intenso en cuanto a información, porque, además, no es una información fácil de digerir. Muy dura. Mucho sufrimiento. Pero pasó y es necesario que se conozca y se difunda y, para eso, Berlín es una ciudad única.

ETAPA 25 BERLIN

3 agosto

Como el tour de ayer nos gustó tanto, decidimos unirnos al de hoy también, «III Reich, de la seducción al desastre». Esta vez nuestra guía en Soledad, de origen boliviano y alemán, que con entusiasmo nos va a acompañar en un recorrido apasionante. La primera parada del tour es el Olympiastadion, a 11 kilómetros, para lo que usaremos el billete de metro que hemos comprado para ir a Potsdamer Platz

Los anillos olímpicos sujetos por dos de las seis torres menores del estadio. Cada una de ellas representa una de las seis tribus germánicas establecidas a lo largo del Rhin y el Danubio y que ocuparon la mayor parte de la zona que hoy conocemos como Alemania. En la foto la de la izquierda es la Preussenturm (Torre de Prusia) y a la derecha, la Bayernturm (Torre de Baviera)

El Estadio Olímpico de Berlín fue construido entre 1934 y 1936 para albergar los Juegos Olímpicos de 1936. Con esta obra, el régimen nazi pretendía dejar clara su superioridad y la de la raza aria

Réplica de la campana olímpica que cayó de su torre en 1947 tras el derrumbe de esta. A este lado, vemos el águila olímpica sujetando los aros, en clara referencia al poder de Alemania sobre mundo

A este lado, el año de las Olimpiadas enmarcado por hojas de roble, árbol importante en la mitología germánica, que los nazis hicieron suyo. De hecho, las coronas otorgadas a los vencedores no eran de laurel sino de roble. Abajo, la esvástica rellena para desnazificar la campana

La estrella indudable de estos Juegos Olímpicos fue el atleta negro Jesse Owens que, a los 23 años logró cuatro medallas de oro.

Jesse Owens realizando el salto de longitud (Crédito foto: Wikimedia Commons)

El atleta reveló que la del salto de longitud la consiguió gracias a los consejos de su rival, el alemán Luz Long. Jesse fue el primer atleta negro en conseguir patrocinio cuando, el futuro fundador de Adidas, Adi Dassler, le convenció para que llevase unas zapatillas creadas por él.

Placas con los nombres de los ganadores de las diferentes pruebas

La siguiente parada es el Mahnmal Gleis 17 o Memorial Andén 17, dedicado a los más de 50.000 judíos berlineses que fueron deportados a campos de concentración entre 1941 y 1945. El memorial fue encargo de la Deutsche Bahn, compañía estatal de ferrocarril, como sucesora legal de la Reichsbahn, empresa que realizó las deportaciones. Los tres arquitectos que lo crearon quisieron evidenciar el papel que la empresa tuvo en el exterminio de los judíos, papel que durante décadas habían negado sistemáticamente.

Antes de llegar a las vías, en la rampa de acceso, nos encontramos este monumento del artista polaco Karol Broniatowski, que representa las siluetas de aquellos que subieron a los trenes y no regresaron jamás

Ya en el andén, vemos las 186 placas de hierro fundido colocadas a lo largo de la vía

Cada placa contiene la fecha de la deportación, el número de judíos deportados ese día y el destino del tren

El lugar es sobrecogedor. Esas cifras correspondían a personas que fueron llevadas en condiciones deplorables a una muerte prácticamente segura, tras un sufrimiento difícilmente imaginable.

La última parada del tour es el Bayerisches Viertel, o Barrio Bávaro, también conocido como «Suiza Judía». Se trata de un barrio originado a principios del siglo XX, con casas enormes con jardín, apartamentos modernos y línea de metro propia, que atrajo a la alta burguesía y a numerosas familias judías. Se estima que aquí vivían unos 16000 judíos en los años 20. Uno de sus moradores más ilustres fue el científico Albert Einstein, que vivió aquí entre 1917 y 1932, cuando viajó a Estados Unidos. Su origen judío y su pacifismo le habían convertido en objetivo de los nazis, así que cuando en 1933 Hitler fue nombrado canciller, su estancia en América se hizo definitiva y Einstein nunca regresó.

Tras las masivas deportaciones, para mayo de 1943 no quedaba ni un solo judío en el barrio. Incluso décadas después del final del nazismo, casi no había nada que recordara la historia judía del distrito. En 1983, un grupo de residentes ​​comenzó a explorar la historia de su vecindario y se encontraron una gran cantidad de documentos de todo tipo: certificados de tierras, cartas privadas y diarios, fotografías, así como documentos de la Gestapo sobre las deportaciones. Descubrieron más de 6000 nombres de judíos que habitaron el barrio. En 1992 se decidió crear un monumento, el Orte des Erinnerns (Lugares de Recuerdo), que consiste en 80 paneles adjuntados a farolas, que muestran diferentes medidas antisemitas que se fueron tomando tras la ascensión de Hitler al poder. Con este proyecto, los artistas querían demostrar que la final aniquilación de los judíos no se trató de un evento repentino, sino de un proceso integrado y progresivo, con regulaciones y leyes, algunas de las cuales son insignificantes a primera vista, que llevaron a la deportación y al asesinato en masa después de varios años .

El 1 de abril de 1933 se anunció que los gastos incurridos al ser tratado por médicos judíos dejaban de estar cubiertos por el sistema público sanitario de la ciudad de Berlín. Esto hizo que ya desde tan temprana fecha, muchos médicos de Berlín viesen drásticamente reducido el número de pacientes. Cinco años más tarde, en 1938, se les prohibió ejercer la profesión

Según esta ley de 1936, los periodistas y sus parejas debían acreditar sangre aria desde al menos el año 1800. De lo contrario no podían trabajar. De esta forma se aseguraban que no hubiese ningún periodista judío

Otras leyes les obligaron a registrar sus propiedades y negocios, lo que permitió a los nazis confiscarlos y arianizarlos, a no poder comprar periódicos ni revistas, a no poder ir a los mismos lugares que los arios… Y así sucesivamente, las leyes iban aumentando la crueldad

Aquí vemos como en 1939, los judíos dejaron de recibir cartillas de ropa, para en enero de 1942, en pleno invierno berlinés, obligarles a entregar sus prendas de piel y lana

«Emigración prohibida para los judíos» En 1941 se terminó la posibilidad de que los judíos salieran del país, lo que les abocó a una muerte prácticamente segura

Realmente las emociones de tristeza, rabia, impotencia afloran ante tanta barbarie. Todo esto se fue aceptando y acabó de la peor manera posible. Es inevitable preguntarnos cómo se permitió. La pregunta es sencilla, pero la respuesta es compleja. Lo que está claro es que Alemania tiene un profundo sentido de la memoria histórica y Berlín es un constante monumento a las víctimas de la barbarie humana.

Tras el tour, damos un paseo tranquilo por la ciudad, tomamos café y descansamos

ETAPA 26 BERLIN

4 agosto

Parece que ayer no tuvimos bastante porque hoy hemos decidido hacer el tour del campo de concentración de Sachsenhausen, también con Vive Berlín. Para ello compramos el billete de las zonas ABC, porque el campo se encuentra en Oranienburg, a 35 kilómetros del centro de Berlín.

Nuestro guía de hoy es José, un periodista barcelonés, apasionado de la historia y de la ciudad que, con gran profesionalidad y sin recurrir al morbo, nos aportará gran información en esta visita tan dura de hoy.

Sachsenhausen fue construido en 1936 para, confinar primero, y exterminar después, a opositores políticos, judíos, gitanos, homosexuales y prisioneros de guerra.

Una vez llegados al campo, los prisioneros eran despojados de su ropa, les ponían el triángulo identificativo según el motivo por el que estaban en el campo, y un número. Estaba terminantemente prohibido llamar a las personas por su nombre, con el fin de deshumanizarlas y convertirlas en esclavos. Lo que pasó en el campo es algo que todos conocemos, aunque seamos incapaces de comprender. Se estima que unas 30.000 personas murieron aquí.

Antes de su inminente derrota, los nazis ordenaron trasladar a los prisioneros. En el camino, en el que obligaban a recorrer a pie unos 40 kilómetros diarios a personas cuyo estado físico era deplorable, las SS disparaban contra todos aquellos incapaces de caminar. Es la llamada «Marcha de la Muerte».

Las tropas soviéticas liberaron el campo el 22 de abril de 1945, exactamente a las 11:08, hora que actualmente marca el reloj del campo, en conmemoración a la liberación)

Unos cientos de republicanos españoles estuvieron presos en este campo, entre ellos Francisco Largo Caballero, que fue llevado a Sachsenhausen tras varios interrogatorios por parte de la Gestapo. Tenía 72 años y pasó dos en el campo.

De nuevo, la visita ha sido intensa. El largo viaje de vuelta nos permite hablar con nuestros compañeros de tour y quitarnos ese peso de tristeza que tenemos todos. Una vez en Berlín, compramos las entradas para la Isla de los Museos, que visitaremos mañana, y tratamos de disfrutar, de nuevo, de la ciudad. El Lustgarten, los jardines frente a la catedral, con fuentes, música y sol, son el espacio ideal para relajarse

Y de ahí, a lo largo del paseo Unter den Linden, volvemos a la Puerta de Brandenburgo.

ETAPA 27 BERLIN

5 agosto

Hoy toca mañana de museos, y la primera visita es al Pergamonmuseum, uno de los cinco museos de la Museuminsel o Isla de los Museos, en un ensanche del río Spee.

Inaugurado en 1930, el Museo de Pérgamo es curioso puesto que no fue construido para albergar obras de arte, sino que primero se trajeron las obras de arte, y alrededor de ellas se construyó el edificio. Y es que las obras de arte son, en su mayor parte, arquitectónicas. Una de las estrellas es el llamado Altar de Zeus, un monumento religioso de época helenística, construido originalmente en la acrópolis de Pérgamo. Descubierto en 1871 por el arquitecto alemán Carl Humann, el altar fue transportado y reconstruido en Berlín en 1886, en virtud de un acuerdo de 1879 entre Alemania y el Imperio otomano. El estado turco lleva años solicitando su restitución sin éxito. En cualquier caso, el Altar de Zeus lleva cerrado al público desde 2014, cuando comenzó a restaurarse. 

Altar de Zeus (Crédito foto: Jan Mehlich)

Lo que sí podemos ver es la Puerta del Mercado de Mileto, construida en mármol en el siglo II, y destruida por un terremoto alrededor del siglo X. Cuando fue descubierta por arqueólogos alemanes y traída a Berlín, se tuvo que añadir mucho material adicional porque eran pocos los fragmentos que sobrevivieron, lo que generó mucha polémica.

Pero sin duda, lo que nos deja sin palabras, es la Puerta de Ishtar, una de las ocho puertas de la muralla interior de la ciudad de Babilonia. Nabucodonosor II la mandó construir en el 575 a.C. A principios del siglo XIX, un equipo de arqueólogos la encontró y la trajeron a Alemania para su reconstrucción en lo que hoy es el museo

La cerámica vidriada azul es de lapislázuli. En su época también llamaría la atención porque la mayoría de los edificios alrededor de la puerta eran de color rojizo o dorado

Maqueta de la Puerta al fondo, precedida de la vía procesional, por la que desfilaban sacerdotes acompañando las estatuas de los dioses, junto al pueblo. La original tenía 180 metros de largo, de los que el museo ha reconstruido 30.

Detalle de la vía procesional, cuyo nombre era «El enemigo no pasará». Los leones representaban la fuerza y solidez de la ciudad

Es increíble pensar cómo se pudo reconstruir lo que llegó al museo descompuesto, en cajas de madera

En la segunda planta se encuentra el Museo de Arte Islámico, en el que podemos encontrar piezas que nos resultan familiares. La pieza de más valor es la cubierta del chapitel de la Torre de las Damas del Palacio del Partal, que se encuentra en la Alhambra. ¿Y cómo llegó la cubierta al Museo de Pérgamo? El Palacio del Partal tuvo como último propietario privado al magnate alemán Arthur von Gwinner, que en 1891 lo cedió al estado español. Pero se quedó con la cubierta y la instaló en su casa. Finalmente, en 1978, sus herederos la vendieron al Museo de Pérgamo

La cúpula mide 3,5 metros de diámetro. El lema de los gobernantes nazaríes, «No hay más vencedor que Dios» se repite constantemente

Después de nuestra visita al Museo de Pérgamo pasamos al Neues Museum o Museo Nuevo. Tras los daños que sufrió en la Segunda Guerra Mundial estuvo cerrado 70 años, abriéndose de nuevo al público en 2009. Dedicado sobre todo a la Prehistoria y a la Historia Antigua, la parte de Egipto es la más extensa y espectacular. Me fascinan las figuras humanas y la delicadeza con la que están talladas en los diversos materiales

Una de las piezas más importantes de esta colección es la Grünes Kopf o Cabeza Verde, realizada en pizarra pulimentada alrededor del 350 a.C.

Pero sin duda la pieza que más admiración recibe es el Busto de Nefertiti. Lo había visto muchas veces en libros de historia o arte, pero admito que disfrutarla en vivo es toda una experiencia que supera cualquier expectativa. No se permiten tomar fotografías así que estoy un ratito admirándola para que se me quede grabada en la retina

Nefertiti fue la esposa del faraón Akhenaton. Se cree que el busto, de piedra caliza y estuco en el exterior, fue realizado en el 1345 a.C. por el escultor Tutmose (Foto Wikimedia Commons)

El museo también alberga muchas piezas de la cultura celta. Entre ellas, el protagonista indudable es el Berliner Gold Hut, o Sombrero de Oro de Berlín

Realizado en oro en su mayor parte, pesa 490 gramos y mide 74.5 centímetros de alto. Su origen es incierto pero está datado en la Edad de Bronce. Se han encontrado otros tres más, dos en Alemania y otro en Francia. Los grabados corresponden a un complicado sistema numérico, relacionado con los ciclos del sol y la luna. Se cree que los pudieran llevar sacerdotes en rituales.

Tras la doble sesión de museos de la mañana, comemos y descansamos un poquito para a las 5 unirnos al tour de Alemania Oriental. Si la historia de Alemania está tristemente asociada al nazismo, la de Berlín, además, sufrió la sinrazón de verse dividida de la noche a la mañana por un muro que separó familias durante años.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó bajo el control de las potencias ganadoras. Estados Unidos, Reino Unido y Francia controlaban la parte de la República Federal, mientras que la Unión Soviética se quedó con la parte Este, la República Democrática Alemana. Berlín, en la parte este, estaba a su vez dividida en 4 sectores. Con la intensificación de la Guerra Fría, las fronteras interiores se fueron reforzado, pero aún se permitía el flujo de personas. Según las condiciones de vida en el Este se endurecían y las libertades se reducían, aumentaba el numero de emigrantes que abandonaban la Alemania comunista. El 13 de agosto de 1961 los berlineses se despertaron con un alambre de espino que dividía la ciudad y que, con los días, fue convirtiéndose en muro infranqueable de 120 kilómetros.

A partir de 1975 se construyó la «Cuarta generación de muro», con torres de vigilancia, franjas de la muerte, trincheras, alarmas…

Las cifras de víctimas relacionadas con el muro son escalofriantes:

  • 98 fugitivos fueron tiroteados, murieron accidentalmente o, incluso, se suicidaron mientras intentaban cruzar la frontera
  • 30 personas de ambos lados del muro que no intentaban escapar, fueron tiroteados por equivocación
  • 8 soldados de la RDA murieron mientras estaban de servicio, asesinados por desertores, fugitivos, compañeros o policía de Berlín Oeste
  • 251 viajeros murieron durante o tras pasar alguno de los puntos de control
Fotografías de algunas de las víctimas en Bernauer Strasse

Uno de las muertes más trágicas fue la de Peter Fechter que intentó fugarse con un amigo. Este sí consiguió franquear el muro pero a Peter le dispararon en la pelvis. A pesar de las peticiones de ayuda por parte de los testigos de la parte occidental, ningún soldado se atrevió a asistirle por miedo a ser tiroteado por el otro bando. Tras 50 minutos de agonía, Peter, de 18 años, murió desangrado

Unas 5000 personas lograron escapar con vida, algunas a través de túneles excavados con ayuda de familiares en el lado occidental

Recorrido real del tunel 57
Afortunados que lograron escapar por los túneles

Si el muro fue símbolo de represión por parte del gobierno comunista, la Karl-Marx Allee , o Bulevar de Karl Marx, pretendía ensalzar los valores de esta ideología política y convertirla en estandarte de la reconstrucción de la Alemania Oriental tras la guerra. De hecho, imitaba a las grandes avenidas de Moscú y San Petersburgo, y en él se realizaban los desfiles militares.

El bulevar medía más de 2 kilómetros de largo y se construyeron numerosos bloques de edificios de lujo para alojar a los trabajadores, restaurantes, cafés y un cine

En uno de los extremos del bulevar está Alexanderplatz, que alberga dos de los símbolos de la ciudad, construidos en 1969 con motivo del 20 aniversario de la creación de la RDA

El Weltzeituhr, o Reloj Mundial, que muestra las horas en 146 localizaciones distintas. Actualmente, es lugar de encuentro de muchos berlineses

El día de hoy ha estado lleno de arte y cultura. Lo rematamos con un paseo tranquilo por la ciudad y nos vamos a descansar

ETAPA 28 BERLIN – POTSDAM – BERLIN

6 agosto

Compramos un billete ABC porque nos vamos a Potsdam, a 40 minutos en tren

Con 180.000 habitantes, Potsdam es conocida por el Palacio de Sanssouci y por la Conferencia que tuvo lugar aquí en 1945 entre las potencias aliadas para repartirse Alemania tras ganar la guerra

Desde la Hauptbanhof, o Estación Central de Potsdam, cogemos un bus, incluido en el precio del billete de tren, que nos lleva a Sanssouci

El Palacio de Sanssouci, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO fue mandado construir entre 1745 y 1747 por el rey Federico II el Grande de Prusia para relajarse lejos del bullicio de Berlín. De hecho, sans souci, significa «sin preocupación» en francés

El palacio, de estilo barroco, sólo cuenta con una planta y 10 habitaciones, pequeño si lo comparamos con la mayoría de palacios europeos. Sin duda, su principal atractivo está en el parque y los magníficos jardines que lo rodean, cuya visita es gratuita

Es un verdadero placer pasear por los cuidados jardines, sin aglomeraciones, y con la temperatura justa. Una de las curiosidades del parque es la Chinesiches Haus, o Pabellón Chino, que mezcla estilo rococó y elementos de la arquitectura china, muy de moda en la época.

No me extraña que para Federico II el Grande, el palacio fuese su rincón favorito y su deseo fuese el de que sus restos descansaran aquí para siempre.

Paseando por el parque olvidas las preocupaciones por un momento

Ya que el día está tan agradable, decidimos ir andando al Palacio de Cecilienhof. De camino, pasamos por Alexandrowka, un barrio de unas trece casas de madera, que fue mandado construir entre 1826 y 1827 por el rey Federico Guillermo III para albergar, en su origen, a los cantantes rusos del Primer Regimiento de la Guardia Prusiana, y de paso honrar la memoria de su amigo, el difunto zar Alejandro I

Alexandrowska es Patrimonio de la Humanidad desde 1999

El Palacio de Cecilienhof no parece un palacio. Fue construido entre 1913 y 1917 para el príncipe heredero Guillermo de Prusia y su mujer, la princesa Cecilia de Mecklemburg-Schwerin siguiendo el estilo de las casas de la campiña inglesa en época de los Tudor

Jardín trasero del Palacio

Desde aquí vamos paseando a orillas de los pequeños lagos que el río Havel forma en esta zona

El Schwanenbrücke o Puente de los Cisnes
Uno de los lagos que forma el Havel

Y andando, andando llegamos al Glienicker Bücker, o Puente Glienick, más conocido como el Puente de los Espías, que conecta Potsdam con el distrito de Wannsee en Berlin

Desde 1962 a 1989 se produjeron aquí varios intercambios de prisioneros, fundamentalmente espías, de ambos bloques

Nuestra última parada en Potsdam es el Holländisches Viertel, o Barrio Holandés. Se trata de un conjunto de 134 casas que el rey Federico Guillermo I de Prusia, un enamorado de la cultura holandesa, mandó construir aquí. La razón: alojar a los artesanos holandeses que trajo para, según él, suplir la falta de profesionales en la región, y que estos se sintieran como en casa. No hubo tantos artesanos como casas se construyeron, y algunas acabaron siendo ocupadas por soldados y comerciantes prusianos

Es un barrio agradable y tomar un café allí es un broche perfecto para la jornada de hoy

ETAPA 29 MUSEO DDR Y EAST SIDE GALLERY

7 agosto

Comenzamos el día con la visita al curioso Museo de la DDR, un museo interactivo que te permite aprender sobre la vida cotidiana en la Alemania Oriental

Se pueden ver objetos y productos de uso habitual

Y ver una reproducción de un apartamento de la época

Es tremenda la información que hay y echamos un buen rato en el museo

Nuestra siguiente parada es en otro de los símbolos de Berlín, la Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, o Iglesia del Recuerdo del Kaiser Guillermo. Las bombas aliadas la destrozaron y cuando, en 1950 se quiso demoler, los ciudadanos se negaron, y se ha dejado prácticamente como quedó como recuerdo del absurdo de la guerra

Entre los años 1951 y 1961 se construyeron dos edificios aledaños, el campanario (a la derecha, cubierto de andamios) y una capilla, a la izquierda. Popularmente, al conjunto de los tres edificios se los conoce popularmente como la polvera, la muela picada y el pintalabios

Restos de proyectiles en la fachada de la iglesia

La atmósfera que crean las vidrieras azules dentro de la capilla es increíble. Además, tenemos la suerte, de nuevo, de que el organista esté tocando una pieza

Y con la Iglesia del Recuerdo ponemos fin a nuestra estancia en Berlín y a esta segunda parte del viaje. Mañana cambiamos de país, y nos vamos a Holanda

EN AUTOCARAVANA POR FRANCIA, ALEMANIA, HOLANDA Y BÉLGICA (PARTE I)

Este viaje lo realizamos en verano de 2017, pero es ahora, tres años después, cuando comienzo a plasmar en formato blog el relato en papel que hice en su día. De esta manera, puedo añadir las fotos al texto y, quizá, al mismo tiempo ayudar a otros viajeros en la planificación de su viaje

ETAPA 1 CASITA – ARIZCUN (632 KMS)

10 de julio

Con la ilusión de comenzar una nueva aventura en nuestra casita con ruedas, ponemos rumbo al norte. Al pasar por Pamplona nos entran ganas de ver el ambiente sanferminero. En el camping nos cuentan que la parcela cuesta 50 euros la noche. Si queremos dar una vueltita por el centro al día siguiente y vamos a volver más allá de las 12, hay que pagar 13,75 euros más por dejarla aparcada fuera. El horario de bus es limitado (no hay ninguno entre 10 am y 8:30 pm) y el trayecto en taxi son unos 15 euros. Mucho dinero y esfuerzo. Quizá en otro momento. Nos sacudimos las ganas, montamos en la autocaravana, y nos dirigimos al área gratuita de Arizcun, en Ordoki Auzoa s/n

Solos en el área

Se encuentra en las traseras del polígono de Ordoki, rodeada de montes. Estamos solos. Sitio perfecto. Antes de cenar, estiramos las piernas por el Camino de Santiago, que pasa por allí.

Seguimos las flechas

ETAPA 2 ARIZCUN – ELIZONDO – ST. LÉON-SUR-VÉZÈRE (433 KMS)

11 julio

Después de una noche tranquila en el área, y ya descansados del viaje de ayer, emprendemos el camino hacia Elizondo, a 6 km de Arizcun. Aparcamos la autocaravana a la entrada del pueblo, donde hay sitio de sobra y vemos que no molestamos.

Elizondo es un pueblo encantador, de unos 3.200 habitantes, capital del Valle del Baztán. Baztán es el nombre que el río Bidasoa toma desde su cabecera hasta la cercana localidad de Oronoz-Mugaire

El río Baztán a su paso por Elizondo

Tras haber leído la fantástica Trilogía del Baztán de Dolores Redondo (os la recomiendo si os gusta el suspense) y, puesto que pasábamos relativamente cerca de camino a Francia, tenía mucha curiosidad en visitar esta localidad, uno de los escenarios principales de las novelas.

Para empezar bien la visita, visitamos la pastelería Malkorra para tomarnos un café y ver los famosos txantxigorris, tortas de chicharrones típicas de la repostería navarra. Dolores Redondo los menciona en la trilogía. Una de las chicas de la pastelería nos comenta que ya no se hacían mucho pero habían vuelto a cobrar importancia tras el éxito de las novelas.

Los txantxigorris

Con el cuerpo a tono, comenzamos nuestro paseo por Elizondo. Solo pretendíamos tener una idea general del pueblo, sin entretenernos mucho, puesto que nos espera un largo viaje. La villa cuenta con varios palacios y casas señoriales, que hacen el paseo agradable

Casonas con piedra roja y blasones con ajedrezado del Baztán
Iglesia de Santiago Apóstol, construida entre 1916 y 1925 en sustitución de la original del siglo XVI, que sufrió grandes desperfectos tras las inundaciones de 1913

Nos despedimos de Elizondo y ponemos rumbo a nuestra parada de hoy, el área de St. Léon-sur-Vézère (N 45°00’44», E 1°05’22»), a la que llegamos una hora más tarde de lo previsto por un accidente en la autovía y más retenciones en la zona de Burdeos. El área es tranquila, espaciosa, con césped y de fácil acceso. Tiene una barrera que se levanta cuando abonas los 6 euros en una máquina a la entrada

Y por fin, toca descanso…

Recorrido Etapa 2

ETAPA 3 ST. LÉON-SUR-VÉZÈRE – LA ROQUE ST. CHRISTOPHE – SARLAT-LA-CANÉDA – ROCAMADOUR (93 KMS)

12 de julio

Nos levantamos temprano para poder disfrutar de un paseo tranquilo por St. Léon. ¡Y qué maravilla de paseo! El pueblito tiene unos 420 habitantes. Es una delicia perderse por sus couredous, que es como se llama en dialecto local a las callecitas estrechas y enrevesadas. Por la parte externa, la orilla del Vézère nos regala paz. Las casas de piedra caliza, el castillo de Clérans y… esa preciosa iglesia románica

Casas de piedra caliza
Curioso enrejado que ya hemos visto anteriormente en zonas de Gerona
La preciosa iglesia románica del siglo XII. Los tejados están formados por las «lauzes» típicas del Périgord. Son piedras planas intercaladas con ayuda de guías de castaño, sin argamasa ni nada que las compacte

El paseo nos ha dejado un muy buen sabor de boca y con él, vamos a nuestra siguiente parada, a 4 kms, La Roque Saint-Christophe. Llegamos sobre las once menos cuarto y no encontramos problemas de aparcamiento para nuestra autocaravana.

El lugar impresiona nada más verlo. Se trata de un acantilado usado como lugar de habitación desde la Prehistoria hasta 1588, cuando fue destruido a causa de las Guerras de Religión.

Maqueta del abrigo

El folleto explicativo que ofrecen gratuitamente al comprar la entrada da mucha información para entender mejor este lugar tan curioso. Además, y como novedad, desde 2020 se puede disfrutar de una película en 3D, a la que han dedicado 6 años de trabajo, y que sumerge al visitante en un recorrido desde la formación geológica del sitio hasta su última ocupación.

Reconstrucción digital del abrigo en época medieval

Reconstrucciones de aparatos defensivos y constructivos
Abrigo prehistórico y escaleras medievales
Parte del abrigo desde la carretera

Gratamente sorprendidos por este curioso lugar, marchamos hacia el próximo destino, Sarlatla-Canéda, a 28 kms.

El área de Sarlat, en Rue Paul Verlaine, es un parking mixto con 8 plazas reservadas (hay más ocupadas por ACs al llegar nosotros). Se pagan 7 euros por 24 horas. Aunque no vayas a pernoctar, ese es el precio también. Quizá haya parking en cualquier calle para pasar el día, pero no lo tenemos claro, hay bastante bullicio, y no queremos arriesgar.

Área de Sarlat, a 5 minutos andando del centro

Sarlat es un pueblo con un centro medieval bonito. El problema es que es muy turístico y todo está atestado. Quizá en otra época menos bulliciosa se pueda apreciar mejor. Aun así, merece la pena pasear por sus calles y admirar su arquitectura

Todos apiñados viendo un espectáculo callejero
Catedral de Saint-Sacerdos
Zona más tranquila en la parte alta
Artesanía en Sarlat. Tanto en la parte antigua como la nueva hay multitud de tiendas de artesanía y productos típicos de la zona, como el foie-gras

Y tras un café en la autocaravana y la correspondiente carga y descarga de aguas, ponemos rumbo a Rocamadour por las carreteras del Périgueux Noir, repletas de granjas de ocas engordadas para hacer foie.

Rocamadour se encuentra a 53 kms de Sarlat y se tarda alrededor de 1 hora en recorrerlos. Un poco antes de llegar, en L’Hospitalet, paramos en un parking al lado de la carretera para poder tener una vista desde fuera de Rocamadour

Rocamadour visto desde L’Hospitalet. A sus pies, el cañón del Alzou

En el parking del castillo de Rocamadour es posible la pernocta por 10 euros las 24 horas

Ahora toca descansar. Mañana visitaremos Rocamadour

Recorrido Etapa 3

ETAPA 4 ROCAMADOUR – COLLONGES-LA-ROUGE – PUY-DE-DÔME (238 KMS)

13 de julio

El día está nublado cuando comenzamos nuestra visita a Rocamadour. Desde el parking del Castillo parte el llamado Chemin de la Croix, un camino asfaltado serpenteante que incluye un via crucis. Y es que Rocamadour es lugar sagrado de peregrinación. Cada año, por motivos religiosos o no, miles y miles de personas lo visitan, convirtiéndolo, tras el Monte Saint-Michel, en el segundo lugar más visitado de Francia. Por eso es conveniente levantarse temprano y procurar pasearlo antes de que lleguen los autobuses.

Hay siete santuarios en Rocamadour. Entre ellos destaca la capilla de Nôtre-Dame que alberga la Virgen Negra

La Capilla de Nôtre-Dame con la Virgen Negra al fondo
Varias maquetas de barcos cuelgan de los techos de la capilla y es que en la Bretaña francesa la Virgen Negra es venerada por marineros y pescadores
Encaje perfecto

El pueblo aún parece tranquilo, pero tiene pinta de estar preparándose para recibir a hordas de turistas… ¡como nosotros!

Como ocurre en el Monte St. Michel, la postal más bonita es la que se obtiene desde fuera. Rocamadour, sin duda, al estar enclavado en la roca, sobre un cañón, nos pareció más encantador ayer, al observarlo desde la distancia. Una vez dentro, pierde encanto. Pero merece la pena visitarlo. Eso sí, como ya dije antes, en temporada alta, cuanto más tempranito, mejor

Tras un café, dos dirigimos al curioso pueblo de Collonges-la-Rouge, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia, a 40 kms. Aparcamos en el área municipal que hay en la carretera antes de llegar al pueblo. Cuesta 8 euros la noche si vas a pernoctar.

Después de comer en la autocaravana, nos acercamos al pueblo dando un paseo. La sensación de adentrarte en un cuento medieval nos invade. Todo está muy cuidado. El verde de los árboles y arbustos combina a la perfección con el rojo de la construcción. Es precisamente el color rojizo de la piedra de rodeno, un tipo de arenisca de la zona, el que da nombre al pueblo

La entrada al pueblo
La Iglesia de San Pedro
Arquivolta de la iglesia

Realmente el pueblo es precioso y, aunque es pequeñito (unos 490 habitantes) y turístico, no da sensación de agobio. ¡Nos ha encantado!

Y dejamos Collonges con una grata sensación para dirigirnos a nuestro último destino del día, que hoy sólo utilizaremos para descansar de la jornada. Se trata del parking del Chemin des Muletiers del volcán Puy-de-Dôme, a 165 kms. Antes, nos desviamos hacia Brive-la-Gaillarde para hacer unas compras.

Al llegar al parking del volcán, preguntamos a otros autocaravanistas si se puede pernoctar y nos confirman que no hay problema.

Y ahora sí, toca descansar

Recorrido Etapa 4

ETAPA 5 PUY-DE-DÔME – GENGOUX-LE-NATIONAL (268 KMS)

14 de julio

Tras un desayuno contundente, iniciamos la ruta al Puy-de-Dôme. El camino más popular de subida parte del propio parking donde hemos pasado la noche. Es el Chemin des Muletiers, que sigue parte del antiguo trazado romano, y para el que se necesitan unos 45 minutos para recorrerlo.

Creemos que hemos elegido el peor día posible porque hay una niebla espesa que apenas nos deja ver un par de metros más allá. Aún así, estamos optimistas.

¿Y por qué es popular este lugar del Macizo Central? Históricamente, antes de la llegada del cristianismo, había servido como lugar para celebraciones sagradas. Más tarde, los romanos construyeron allí un templo en honor a Mercurio, y cuyas ruinas fueron descubiertas en 1873.

Y ya en nuestra época, los aficionados al ciclismo lo conocerán porque ha servido de final de etapa del Tour en varias ocasiones

La niebla continua cuando llegamos a la cima. Algo tenemos que hacer. Hay un pequeño centro de interpretación interesante, que merece la pena visitar. Parece que a la niebla aún le quedan unos minutos así que aprovechamos para tomar un café. Error. Caro y con sabor a quemado. ¡No siempre se acierta! Para compensar, empieza a salir el sol, así que vamos a descubrir qué nos ofrece la zona

Lo interesante es pasear por los pequeños senderos que rodean el volcán y admirar el paisaje, sobre todo si el día está despejado. A penas tengo fotos que merezcan la pena. La mayoría son vídeos con mal audio debido al aire que sopla en la cumbre. Pero os puedo asegurar que merece la pena la visita. La naturaleza siempre merece la pena

El Puy de Dôme al fondo (Crédito foto: William Crochot en Wikimedia Commons)

Mañana queremos visitar Cluny, pero por las horas que son intuimos que pernoctar va a ser complicado, así que nos dirigimos al área gratuita de Saint-Gengoux-le-National, en Route de la Gare, a 200 kilómetros de Puy-de-Dôme.

Saint-Gengoux es un tranquilo pueblo de 1000 habitantes, con una curiosa iglesia construída en 1120 por los benedictinos de Cluny. Hoy es 14 de julio, fiesta nacional en Francia, y todo está cerrado, así que nos damos un paseíto por el pueblo para estirar las piernas antes de cenar

La curiosa iglesia de Saint-Gengoux

Recorrido Etapa 5

ETAPA 6 GENGOUX-LE-NATIONAL – CLUNY – BEAUNE (137 KMS)

15 de julio

Nos levantamos temprano para hacer los cambios de aguas en el área. En un cartel pone que el agua cuesta 4 euros los 100 litros. Hay que tener en cuenta que, independientemente de si paras por cualquier motivo, hay que consumirlos en 10 minutos a partir de meter la moneda.

Una vez hechos los cambios, nos vamos a Cluny, a 23 kilómetros. La abadía abre a las 9:30. Nosotros llegamos a las 9:40 y el parking ya está lleno. No vemos ninguna AC, así que la dejamos en el Chemin Georges Malére, frente al restaurante italiano Le Forum. Más adelante en esa calle está el área, pero nosotros no vamos a pernoctar, así que, aprovechamos que hay hueco de sobra para dejarla. Aún así, recomendamos ir temprano si no tenéis intención de pernoctar

Y nos vamos paseando hacia la abadía. Las calles de Cluny, localidad de unos 4300 habitantes que se conformó a raíz de la construcción de la famosa abadía, está muy animada. La calle principal bulle con turistas y locales. Nos llama la atención que hay mucha gente que lleva sus compras de supermercado en cestas de paja. Parece que aquí se toman muy en serio el no uso del plástico. Un grupo de música africano pone la banda sonora

Detrás de los músicos, monumento en honor a los muertos en la II Guerra Mundial.

Y con este ambiente y colorido, llegamos a la abadía. Compramos la entrada más la de la Torre de los Quesos, que incluye un mapa

La abadía de Cluny, junto a la orden en sí (reforma de la orden benedictina) surgió en el año 909 cuando el duque de Aquitania, Guillermo I el Piadoso, donó tierras al papado para que fundara un monasterio con doce monjes, pretendiendo obtener así el apoyo de la Santa Sede.

La abadía se construyó en tres fases y debió ser imponente. Lo sabemos gracias a la reconstrucción en 3D que muestra una proyección en las instalaciones. Desgraciadamente, en 1790, fue saqueada, y prácticamente destruida, por una turba de revolucionarios

Torre del Reloj y Campanario del Agua Bendita
El techo y bóveda del crucero sur desde abajo. De lo poco que queda de la abadía original
Los cuidados jardines

La visita a la Torre de los Quesos, del siglo XI, no nos aportó mucho. En la parte de abajo se encuentra la pequeña Oficina de Turismo. Al final de los 120 escalones, puedes observar una panorámica de la abadía desde arriba. El problema es que el enrejado sólo deja apreciar la vista parcialmente. Pero si os gusta ver los sitios desde las alturas, quizá os interese pasaros por allí

Nuestro siguiente y último destino del día, Beaune, nos espera a 83 kilómetros. Nada más salir del peaje, se encuentra la Avenida Charles de Gaulle. Pasado Carrefour, en la misma avenida, vemos indicaciones del área municipal. Es un parking mixto, tranquilo y rodeado de árboles. Todo incluido por 5.90 euros. Tras comer y descansar, comenzamos nuestra visita a Beaune, a escasos 5 minutos andando del área

Si te gusta el vino, has venido al sitio indicado, puesto que Beaune se encuentra en plena Borgoña. Hay bodegas y dominios visitables, donde catar los caldos de la zona. Pero nosotros venimos a Beaune atraídos por uno de sus principales monumentos: el Hôtel-Dieu. Se trata de un hospicio fundado en 1443 como hospital para personas sin recursos. La idea la tuvo Nicolas Rolin, canciller del ducado de Borgoña. Lo fundó aquí, primero, porque a Beaune estaba ligado por parte materna, y segundo porque en la zona había muchos nobles que podían ayudarle en la financiación

El precioso patio interior. Unas 10.000 tejas recubren los techos del edificio. Se trata de la «tuile vernissée«, o teja vidriada típica de Borgoña. Eran muy caras y las que vemos ahora, del siglo XX, no siguen la técnica, que consistía en recubrirlas de plomo para darle un brillo y reflejo característico
Detalle del tejado

Por el precio de la entrada podemos disfrutar de una interesante audioguía en español relatada por Nicolas Rolin y su tercera esposa, Guigone de Salins.

Ya en las dependencias interiores, llama la atención la impresionante Sala de los Pobres, en especial su espectacular artesonado.

Los usuarios del hospicio eran atendidos aquí por monjas. Las camas estaban dispuestas en batería a lo largo de las paredes laterales de la Sala de los Pobres. Como vemos en la imagen de abajo, disponían de cortinas. La parte de delante en la foto, se mantenía abierta normalmente. Se cerraba cuando el médico o la monja debían hacer curas y se les atendía desde la parte de atrás, para así poder mantener la privacidad de los pacientes

El mobiliario no es original. Se trata de una reconstrucción hecha en el siglo XIX a raíz de unos planos encontrados que datan de 1510.

De manera habitual, y si no eran requeridas para curas o suministrar alimentos o medicinas, las monjas vigilaban a los enfermos desde una ventanita en una de las paredes

Ventana por la que las monjas observaban a los enfermos. A su derecha, estatua de Cristo que, junto al artesonado, son elementos originales

Los enfermos del hospicio gozaban de una buena alimentación siguiendo los conocimientos dietéticos de la época. Los expertos de antaño dividían los alimentos entre fríos, templados y húmedos. Un alimento considerado frío, como la pera, era indigesto, pero si se cocía con vino y especias, pasaba a templado, y por tanto saludable para los enfermos. No en vano, el vino estaba altamente recomendado y los pacientes disfrutaban de una jarra al día.

En las cocinas no faltaban los alimentos: tenían huerto y granja propios. El resto de los alimentos se los suministraban del exterior

El hospicio contaba con su propia farmacia, donde las hermanas preparaban remedios para los enfermos, destilando en los alambiques las esencias de las plantas medicinales del huerto

Hay mucho arte en el hospicio. Nos llamó la atención una vidriera, conocida como «La macedonia». Se realizó en el siglo XIX, con restos de otra vidriera del siglo XVI que se encontraba en una capilla y cuyo origen es desconocido

La macedonia

Nicolas Rolin quiso hacer de su hospicio una obra de arte en todos los aspectos. No escatimó en gastos y pidió al gran artista flamenco Van der Weyden que pintara el políptico del Juicio Final, que podemos disfrutar en una sala dentro del edificio. Su emplazamiento original era la Sala de los Pobres, ya que la idea de Rolin es que los enfermos lo pudieran contemplar desde su lecho

El políptico abierto
Detalle del arcángel Gabriel pesando las almas
El políptico cerrado. A ambos lados de las grisallas, las figuras de los benefactores, Nicolas Rolin y su esposa, Guigone de Salins

Realmente la visita al Hotel-Dieu de Beaune ha merecido la pena. Sin duda, la recomendamos

Como hoy dormimos aquí, aprovechamos para dar una vuelta por el centro y acercarnos a la Basílica de Nôtre-Dame. Una de las últimas grandes iglesias del románico en Borgoña, la basílica fue construida a finales de siglo XII siguiendo el modelo cluniacense.

Nos tenemos que conformar con verla por fuera, ya que estaban preparando para un concierto que tendría lugar una hora más tarde

Con un buen sabor de boca y contentos de habernos acercado a esta agradable ciudad, nos retiramos a descansar, no sin antes enterarnos de una bonita historia que tiene que ver con Beaune. En 1887 vivía en la ciudad un joven de origen suizo que ayudaba a la economía familiar arreglando bicis en una tienda. Un día le pidieron que arreglara el triciclo a un rico americano que, deslumbrado por la habilidad del joven, le animó a acompañarle a América, tierra de las oportunidades. El joven en cuestión era Louis Chevrolet que, años más tarde, y tras una carrera como piloto, fundaría la famosa marca de coches.

Recorrido etapa 6

ETAPA 7 BEAUNE – BESANÇON – EGUISHEIM (275 KMS)

16 julio

Hoy queremos llegar a Alsacia, pero antes ponemos rumbo a la ciudad de Besançon, a 105 kilómetros. Aparcamos en la zona reservada a ACS en el parking mixto en Rue d’Arènes. Hoy es domingo, por lo que aparcar es gratis. La pernocta cuesta 7 euros. Está bien situada, detrás del Quai Veil Picard, un paseo junto al río Doubs, que nos lleva al centro en poco tiempo.

El río Doubs, en cuyo meandro se estableció la ciudad, que gozó de importancia ya desde época galorromana

Besançon llegó a pertenecer a la corona española por un breve tiempo y vio nacer, entre otros, al novelista Victor Hugo, a los hermanos Lumière, inventores del cinematógrafo o a Pierre-Joseph Proudhon, uno de los padres del pensamiento anarquista.

Nuestro objetivo principal a visitar en Besançon es la Ciudadela, situada en la parte alta de la ciudad. De camino, disfrutamos la ciudad, tranquila aún a estas horas porque es domingo y todos los comercios están cerrados

La Porte Noire, o Puerta Negra, nos sorprende recorriendo una estrecha calle. Se trata de un arco del triunfo erigido a finales del s. II dC, en época de Marco Aurelio. Ha sido objeto de delicadas restauraciones

Pasamos a la catedral de Saint-Jean, del siglo XII, de cuyo exterior no conservo ninguna foto. Dentro, nos sorprende su reloj astronómico, realizado en 1857, y compuesto por más de 30.000 piezas

Otro elemento curioso del templo es la llamada Rosa de San Juan. Se trata del único altar en forma de disco de toda Francia. Data del siglo XI y está realizada en mármol en su totalidad

En cada lóbulo, siete para los siete días de la creación y el octavo para el día de Pascua, se colocaba una hostia consagrada.

Y tras la catedral, llegamos a la joya de la corona de Besançon, ya con el calor haciendo estragos, sobre todo tras salvar los 100 metros de desnivel en poca distancia.

La ciudadela de Besançon es una de las doce fortalezas militares que diseñó el afamado ingeniero militar Vauban, incluídas desde 2008 en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

Mapa de localización de las doce fortalezas. Vauban aconsejó al rey Luis XIV acerca de cómo hacer las fronteras más efectivas e impenetrables

La ciudadela no sólo es interesante por el edificio en sí, sino también sus museos (El del Franco-Condado y el de la Resistencia y Deportación), su zoo, el insectarium, aquarium… Hay mucho que descubrir en la ciudadela

Unos monos peluditos descansan en el foso
El meandro del Doubs desde el paso de ronda
Reconozco que ver a los animales en este contexto no es lo que más nos gusta, pero este zoo está especializado en especies en vías de extinción, así que entendemos que los cuidan bien

Lo que nos deja un mal sabor de boca, pero necesario para no olvidar, es lo que vemos en el museo de la Resistencia Francesa y la Deportación. Se fundó en 1971 gracias al esfuerzo y empeño de Denise Lorach, superviviente de un campo de concentración. En él podemos ver fotografías, documentos y textos originales que nos ilustran acerca del origen y desarrollo del nazismo, la guerra y el régimen de Vichy, los campos de concentración, la Resistencia francesa y la Liberación. La razón de que se eligiese la ciudadela como emplazamiento para el museo fue para honrar a los 100 miembros de la resistencia ejecutados aquí durante la Ocupación.

Objetos y propaganda del régimen nazi
Guardianas del campo de concentración de Bergen-Belsen
Cinturón realizado por un soldado americano con el papel celofán de los paquetes de cigarrillos. Tras la liberación, se lo regaló a la familia que le alojó en Besançon

Tras la interesante visita a la ciudadela, comemos en la AC y ponemos rumbo a Eguisheim, el primer pueblo que visitaremos en Alsacia, y que se encuentra a 163 kilómetros

Hoy pernoctaremos allí, en el domaine Bannwarth, situado en Rue Bruxelles, 3. Se trata de un pago, cuyos dueños permiten la pernocta de manera gratuita, con electricidad y agua incluidos. Aunque no es obligatorio, es de recibo pasarse por la tiendita, saludar, y adquirir alguno de sus productos. Nosotros nos llevamos unas botellitas de mosto espumoso fresquito y delicioso. Los dueños son muy amables

Tras el saludo y la compra, nos disponemos a visitar el pequeño pueblo, cuyo centro está a escasos 2 minutos del pago.

Eguisheim tiene planta elíptica, con dos murallas que se reaprovecharon para la importante actividad económica de la ciudad.

El pueblo parece de cuento. Está muy tranquilo y es un placer pasear por sus calles. Y así, paseando sin rumbo, llegamos a la Iglesia de St. Pierre et St. Paul

Su campanario es gótico, del año 1220, pero la iglesia es del románico tardío

Esta iglesia alberga en su interior a la Vierge Ouvrante, o Virgen Abriente. Se trata de una curiosa imagen de la virgen del s. XIII. Fueron muy numerosas en el Valle del Rhin, pero el Concilio de Trento las prohibió y actualmente sólo quedan dos en Alsacia, una en Eguisheim y otra en el Museo de Kaysersberg

En el interior de la preciosa talla, la Santísima Trinidad

Seguimos nuestro paseo, que nos sigue ofreciendo curiosas imágenes

Divertida forma de adornar el exterior de las casas
El tradicional pain d’épices, popular en toda Francia, especialmente en Alsacia. En la localidad de Gertwiller tiene incluso un museo

Finalizamos la ronda de Eguisheim en la Place du Château St. Léon

La estatua del papa St. Léon IX, vecino de Eguisheim

Anochece ya en Eguisheim y toca descansar…

Recorrido Etapa 7

ETAPA 8 EGUISHEIM – COLMAR – RIQUEWIHR – ST. HYPPOLITE (30 KMS)

17 julio

Ya preparados, nos despedimos de los dueños del domaine y nos dirigimos a Colmar, a 8 kilómetros

Aparcamos en un parking mixto de la ciudad nueva, en Rue Henry Wilhelm. La pernocta, si llegas a partir de las 7, es gratuita. Durante el día, cuesta 5,10 euros hasta 8 horas de parking. Nosotros llegamos a las 10:30 y salimos a las 15:00 y pagamos 2 euros porque de 12 a 14 también es gratuito.

El centro más turístico está a unos 5 minutos del parking y pronto divisamos las típicas casa de entramado

La primera visita la hacemos a la Iglesia de los Dominicos, construida entre 1289 y 1364, y en la que destacan sus vidrieras y su pintura de La Virgen del Rosal

Las vidrieras son orginales del siglo XIV. Cuando en el siglo XIX la iglesia fue utilizada como granero, las desmontaron y guardaron para preservarlas. Entre 1920 y 1927 fueron restauradas en Munich y devueltas a la iglesia
La Virgen del Rosal, del maestro de Colmar, Martin Schongauer.

La siguiente visita es a la Catedral de St. Martin, de 1287. Aún conserva sus vidrieras originales. En el exterior, sobresale su torre de 70 metros de altura

En arquitectura civil, destaca la Casa Pfister, mandada construir en 1537 por un rico sombrerero. Es uno de los símbolos de la arquitectura renacentista

Colmar era una ciudad muy próspera, gracias al comercio. De hecho, aquí se construyó en 1480 la Casa de la Aduana o Koifhus

La Koifhus. Sobre la puerta, el águila bicéfala

Otro de los símbolos de Colmar es la Maison des Têtes, o Casa de las Cabezas, llamada así por las 106 máscaras dispuestas en la fachada. La mandó construir el mercader Anton Burger en 1609

Sí, ¡hay 106!

Partes de la ciudad estaban dividas por gremios. La de curtidores se situó junto al río, porque era allí donde curtían sus pieles

Barrio de Curtidores

En el Quai de la Poissonerie, o Muelle de la Pescadería, está la zona de La Petite Venice. A un lado, el mercado cubierto, a otro, un grupo de coloridas casitas de ricos burgueses

El río Launch, formando la Petite Venice
Precioso rincón de La Petite Venice

Terminamos nuestra visita a Colmar para dirigirnos al siguiente pueblo, Riquewihr, a 14 kilómetros. El trayecto discurre entre viñedos, muchos viñedos, en llano, en colinas… ¡No queda hueco libre de viñas!

Al llegar al pueblo, vemos que el parking de Avenue Méquillet está lleno. Un señor nos dice que podemos dejarla en el parking de un pago que hay al entrar al pueblo. Como están cerrados por vacaciones y no hay ventas, no molestamos, así que allí aparcamos.

Riquewihr es otro pequeño pueblo, de 1200 habitantes, y muy turístico, como los anteriores que hemos visitado. La diferencia es que sus calles tienen cuestas, pero eso también le añade encanto.

Las cuestas empedradas
Coloridas casas entramadas

En el siglo XIII Riquewihr fue fortificada para su defensa y se construyó la Torre Dolder para vigilancia y como campanario que marcara los ritmos de la ciudad.

La Torre Dolder. A partir del siglo XVI sirvió como casa del vigilante

Si atravesamos la Torre Dolder llegamos a la parte norte de la ciudad, donde se encuentra la Porte Haute o Puerta Alta

La Porte Haute, construida en el siglo XIII en forma de casa, tiene un puente levadizo y el escudo de la ciudad

Por supuesto, el vino también es protagonista en Riquewihr, como lo es en toda Alsacia.

Bonito símbolo de la Casa Hugel, una de las más emblemáticas de Alsacia, fundada en 1639. Hoy en día exportan el 90% de su producción a más de 100 países

Visto Riquewihr, nos vamos hacia St. Hippolyte, a 11 kilómetros. Hay un área gratuita en Rue Windmuehl, donde sólo caben 3 ACs. Hay una, así que nos quedamos, porque el sitio, entre viñedos, y con el castillo de Haut-Koenigsburg al fondo, merece la pena. Hay que tener en cuenta que él área no cuenta con ningún servicio.

Qué tranquilidad…
La silueta del castillo de Haut-Koenigsburg y el mar de viñedos
Aunque el pueblo es famoso por su Rouge de St. Hippolyte, un tinto de variedad pinot noir, los viñedos alrededor del área que vemos en nuestro paseo son de variedad blanca Riesling, (en la foto), la estrella de Alemania, y que en Francia tiene su cuna en Alsacia

El pueblo debe su nombre a que el abad Fulrade construyó un monasterio en unas tierras que poseía aquí su padre y se trajo de Roma las reliquias de St. Hippolyte para venerarlas. Todo esto ocurrió alrededor del año 750 y con el tiempo se fue formando la pequeña ciudad en torno al convento. Y aunque ahora St. Hippolyte pertenezca a Alsacia, durante 700 años formó parte de la vecina región de Lorena

St. Hippolite no es tan turístico como Colmar o Riquewihr, pero un tranquilo paseo sin gente antes de cenar nos sienta de maravilla

Con la jornada completada, nos retiramos a descansar

Recorrido Etapa 8

ETAPA 9 ST. HIPPOLYTE – CASTILLO DE HAUT-KOENIGSBOURG – ESTRASBURGO – GENGENBACH (113 KMS)

18 julio

Nuestra primera etapa de hoy va a ser el castillo de Haut-Koenigsbourg, a 7 kilómetros. A la salida del pueblo, echamos gasolina y el dueño nos advierte de que, cuando lleguemos, aparquemos en sitio visible, porque hay ladrones que rompen cristales, cogen lo que pillan y se vuelven por el bosque. De hecho, al llegar hay carteles que te recuerdan que no dejes nada a la vista. Y cuatro policías con metralleta… Pero lo que más nos impresiona, afortunadamente, es el castillo.

El castillo encima del monte Staufenberg, donado por Carlomagno a la cercana abadía de Lièpvre, y confiscado más tarde por Federico de Hohenstaufen para construir su fortificación aquí en 1147. En sus orígenes recibió el nombre de Castrum Estuphin, para diez años más tarde pasar a llamarse Koenigsburg (castillo real).

Fue destruido en parte tras un asedio en 1462 y en 1479 los Habsburgo se lo cedieron a la familia Tierstein en pago a los servicios prestados. Es esta familia quien lo restauró y el castillo vivió una edad de oro.

En 1633 fue abandonado y en 1899 la ciudad de Sélestat se lo regaló al kaiser Guillermo II que lo vio como un símbolo de poder alemán en el extremo occidental de su imperio. Enamorado del medievo, encargó a Bodo Ebhardt su reconstrucción, que llevó a cabo entre 1900 y 1918 siguiendo métodos científicos y sirviéndose de unos documentos encontrados de la reconstrucción de los Tierstein.

Tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, el castillo, junto con el resto de Alsacia, pasaron a manos francesas.

En la parte izquierda de la foto, las letrinas de la fachada sur
Bodo Ebhardt añadió el escudo de armas del emperador Carlos I de España y V de Alemania, puesto que la familia Hohenzollern, a la que pertenecía el kaiser Guillermo II, descendía de los Habsburgo. Con ello, quisieron dejar constancia de que el kaiser era digno sucesor del emperador
Balconadas en uno de los patios interiores
El castillo ofrece la posibilidad de disfrutar de unas buenas y amplias vistas

Hay una sala donde se pueden ver fotos del estado en que el kaiser y Bodo Ebhardt encontraron el castillo

El después y el antes

Para terminar la visita al castillo, descansamos un ratito en el jardín medieval, con una interesante colección de plantas aromáticas y productos de la huerta, cuyos olores relajan los sentidos

El castillo desde el jardín

Y tras nuestro descanso en el jardín, nos dirigimos a Estrasburgo, a 62 kilómetros. Nuestra intención era pernoctar en el Camping Indigo, pero al llegar descubrimos que está completo. No pasa nada. Cambio de planes. Decidimos disfrutar de la ciudad y buscar otro lugar donde dormir. De momento, nos dirigimos al Parking Relais-Tram Elsau, en Rue Eugène Delacroix. Todo un acierto. El aparmiento está permitido hasta las doce y media de la noche. Cuesta 6,10 euros (18,60 para ACS de más de 3 metros de altura) y el ticket te da derecho también a billete de ida y vuelta en tranvía para los ocupantes de la autocaravana hasta 7 personas.

Hay que validar el ticket en unos bornes de la parada. Hay dos líneas y ambas te llevan al centro. La parada más apropiada es Homme de Fer. Y ahí que bajamos nosotros. La Place de l’Homme de Fer es una plaza moderna, sin mucho interés. Se ve mucho movimiento en la ciudad, que cuenta con 290.000 habitantes.

Estrasburgo es conocida por albergar importantes instituciones europeas, como el Consejo de Europa, el Tribunal de Derechos Humanos, el Parlamento Europeo y el Defensor del Pueblo Europeo. Además, es importante centro universitario, con alrededor de 80.000 estudiantes.

Aunque, sin duda, icono de la ciudad es su imponente Catedral de Nôtre-Dame, que nos deja sin palabras al verla por primera vez.

La catedral fue construida a lo largo de cuatro siglos, desde 1015 a 1439 y en 1988 fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO
Detalle del frontispicio

Impresionados por el exterior, pasamos para ver qué nos depara su interior. Y no nos defrauda.

Aunque la maquinaria del órgano es reciente, la parte externa es del siglo XIV la superior y del XV la inferior
Vidrieras de los siglos XII al XIV

Y la parte de la catedral que más gente concentra es el reloj astronómico. Se trata de la renovación que realizó entre 1838 y 1842 un alsaciano autodidacta, Jean-Baptiste Schwilgé, sobre la base del reloj del siglo XVI. Además de la hora, permite conocer el día, mes, y año, el signo del Zodiaco, las fases de la luna…

A las doce y media, los autómatas de la parte superior se ponen en marcha

La entrada a la catedral es gratuita, pero si quieres ver un vídeo explicativo tendrás que pagar 3 euros y estar allí a las 12

Salimos de la catedral para dar un paseo por la ciudad. La plaza está animada y hace mucho, pero que mucho calor

La Place de la Cathédrale. El tercer edificio empezando por la catedral es la Casa Kammerzel, construida en 1427 y que actualmente alberga un hotel y restaurante

Empezamos el paseo por la Rue du Maroquin, que parte de la plaza, llena de tiendecitas de artesanía y restaurantes

Tejados de la Rue du Maroquin.

El río Ill, afluente del Rhin, atraviesa Estrasburgo. Su nombre es una variante de Ell, que forma parte del término alemán para Alsacia, Elsass

El río Ill

Un importante hito arquitectónico y cultural de Estrasburgo es el Palacio Rohan, antigua residencia de los obispos y cardenales pertenecientes a la familia noble que da nombre al palacio. Allí también se alojaron personajes de la talla de Luis XV, María Antonieta o Napoleón.

El Palacio Rohan alberga en la actualidad el Museo Arqueológico, Museo de Artes Decorativas y Museo de Bellas Artes

Johannes Gutenberg, el inventor de la imprenta moderna, trabajó en Estrasburgo como platero, pues su oficio original era el de orfebre. Desde 1840, el alemán tiene una estatua en la plaza homónima

Gutenberg tiene una vista privilegiada de la fléche, la única torre de la catedral

Uno de los barrios más pintorescos de Estrasburgo es La Petite France, con calles empedradas, casas de entramados, muchas flores y restaurantes donde descansar

El origen del nombre Petite France es curioso. En el siglo XVI la ciudad pertenecía al Sacro Imperio Germánico y en esta zona aumentaron escandalosamente los casos de sífilis, conocida como «el mal francés». Las autoridades crearon un hospicio para los enfermos y al muelle situadio junto al edificio se le empezó a llamar Petite France. Con el tiempo, el nombre se extendió a todo el barrio

Y con un agradable paseo por La Petite France terminamos nuestra visita a Estrasburgo. Hoy dormimos en Alemania, así que ponemos rumbo al área de Gengenbach, a 40 kilómetros.

Cruzamos el Rhin, frontera natural entre Francia y Alemania

El área de Gengenbach se encuentra en Berghauptener Strasse y su acceso es fácil desde la carretera. Su precio es de 10 euros la noche, a los que hay que añadir 2,30 por persona del Kurtaxe o impuesto turístico alemán.

El área

Vamos a dar una breve vuelta al pueblo para conocerlo, pero es cierto que estamos cansados de todo el día. Lo peor de hacer turismo con calor es lo que agota.

De camino al pueblo, cruzamos un curioso puente sobre el río Kinzig

Los niños del colegio han pintado los bloques de hormigón del puente con dibujos alusivos a los distintos países europeos. ¡Está claro por lo que somos conocidos!

Gengenbach cuenta en la actualidad con unos 11.000 habitantes. En época romana era parada en la vía romana que partía de Estrasburgo y acababa en la localidad alemana de Rottweil. En el año 725 se estableció un monasterio y, a su alrededor, se asentaron muchos comerciantes y artesanos, y así fue floreciendo la villa. Su peor año lo vivió en 1689 cuando Luis XIV, el Rey Sol, mandó destruir la ciudad en el contexto de la Guerra de Sucesión del Palatinado. Pero la ciudad se reconstruyó con mucha voluntad y se conformó según la conocemos ahora. Fue considerada Ciudad Imperial Libre, lo que la capacitaba para cobrar impuestos a los productos que llegaran a la villa.

La Torre Kinzig nos da la bienvenida a Gengenbach

Cruzando la Torre Kinzig, llegamos a la Marktplatz, con sus casas de entramado y su ayuntamiento de 1784 y que, con sus 24 ventanas, se convierte en invierno en el mayor Calendario de Adviento del mundo.

Más de 100000 personas visitan Gengenbach en Adviento para disfrutar del calendario que, a lo largo de los años ha sido ilustrado con obras de renombrados artistas como Marc Chagall o Andy Warhol y, en varias ocasiones, El Principito ha sido el protagonista

En la plaza también encontramos el Schwed, una fuente de casi 500 años, renovada en 1796 por daños.

En su mano derecha, el caballero muestra los privilegios de la Ciudad Libre Imperial

El cansancio hace mella y volvemos paseando a casita…

Recorrido Etapa 9

ETAPA 10 GENGENBACH – MUSEO VOGTSBAUERNHOF – SCHILTACH – ALPIRSBACH (67 KMS)

19 julio

Nos levantamos con tranquilidad. El cuerpo nos pedía descanso ¡y se lo hemos dado! Antes de salir cambiamos aguas y llenamos el depósito de agua potable por 2 euros más, que no están incluidos en el precio de la pernocta. Cuando nos disponemos a marcharnos nos encontramos con Mariola y Carlos, una pareja de españoles que vienen de la Selva Negra y nos hacen unas recomendaciones.

Nuestra primera parada de hoy es el museo al aire libre Vogtsbauernhof, que recrea granjas típicas de todas las regiones de la Selva Negra, con construcciones de los siglos XVI al XIX. El precio es de 10 euros los adultos, 5.50 los niños de más de 5 años y gratis el resto. Si vienes en tren tienes un pequeño descuento, y si vienes en coche debes pagar 3 euros más por el aparcamiento

El museo debe su nombre a la primera casa con la que se formó la institución, construida en 1612, y la única que está en su ubicación original.

El corregidor (Vogt, en alemán) del municipio de Gutach, al que pertenece la granja, vivió aquí. Bauernhof significa «granja». En 1816 se dividió para tres familias. Su última ocupación fue en 1965.

El salón de la casa tal como lo dejararon sus últimos moradores, un matrimonio y su hija.

La «cocina ahumada», típica de la época de construcción de la granja, era llamada así porque el humo no salía por ninguna chimenea. Se usaba para ahumar carnes.

En el Valle de Gutach existía la figura del «artesano errante«. Eran artesanos ilegales, que no se acogían a gremios, y que iban de granja en granja ofreciendo sus servicios. Recibían comida y alojamiento en caso de necesitar varios días. Como iban de una finca a otra, se enteraban de muchos asuntos, y eran apreciados como difusores de noticias… ¡y chismorreadores!

Los salones de la granja solían ser el lugar habitual de trabajo de los artesanos errantes. La materia prima era suministrada por el granjero, y ellos llevaban consigo las herramientas necesarias

La granjas del valle de Gutach eran autosuficientes. Tenían huerta, animales, aserradero, horno, destilería y molino de cereal

Y por aquí caía el cereal molido

En el museo también podemos ver animales domésticos..

… y otras escenas del día a día

Terminamos nuestra visita al museo, altamente recomendable. Si viajas con niños, también les gustará. Eso sí, a ser posible, con menos calor…

Nuestra siguiente parada es Schiltach, a 16 kilómetros. La imagen de Schiltach, un pueblo de 4000 habitantes, aparece en la portada de la guía de viajes que había comprado para preparar nuestra ruta. Y nos llamó la atención. En algunos blogs lo consideran el pueblo más bonito de la Selva Negra.

Aparcamos en el Parking Lehwiese, en la calle Am Hirschen, 1. Es gratuito y se puede pernoctar. Está bastante llena y nos cuesta mucho encontrar un hueco del que podamos salir después. Por fin lo logramos, y nos vamos a ver el pueblo.

Esto es lo primero que se ve del pueblo al salir del parking.

Schiltach es atravesado por dos ríos: el Schiltach y el Kinzig, que ya cruzamos ayer a su paso por Gengenbach. Y es alrededor de los ríos donde obtenemos las mejores fotos del pueblo

Para recorrer Schiltach debes tener en cuenta que sus calles empedradas están en cuesta… El centro neurálgico es, como en la mayoría de los pueblos alemanes, su Marktplatz. En ella podemos ver la Stadtbrunnen, o fuente pública. Data del siglo XV y fue restaurada en 1750. Destaca su ayuntamiento, de 1593, con pinturas que relatan la historia de la villa

El Stadtbrunnen con el ayuntamiento en el centro de la foto. El acceso está permitido a los coches, lo que, junto a la multitud de andamios que vimos en los edificios, le resta encanto. Aquí conseguí eludirlos a los dos…

En Alemania existe una curiosa y antigua tradición según la cual, el día de Reyes, algunos niños bendecidos por un sacerdote, salen en procesión cantando villancicos con la finalidad de recaudar dinero para los pobres. Además, se les encomienda otra tarea: con tiza bendecida deben escribir un mensaje protector en las casas

Y aquí vemos el mensaje. El 20 y el 17 del principio y el final corresponden al año actual. El asterisco que sigue al número 20 simboliza la estrella que guía a los Reyes Magos. Las iniciales C (Christus), M (Mansionem), B (Benedicat) significan «Que Dios bendiga esta casa» y, curiosamente, corresponden también a las iniciales de los Reyes Magos en latín, Caspar, Melchior y Baltassar. Con este ritual, la casa queda bendecida durante todo el año

Y con mucho calor nos despedimos de Schiltach para marchar a nuestro último destino de hoy, Alpirsbach, a 10 kilómetros

Vamos a pernoctar en el Campingplatz Alpirsbach, situado en Grezenbühler Weg, 18. Si vas a pernoctar en el camping, la tarifa es de 26,50 euros. Hay otra opción, la de estar en la parte de fuera que actúa de área, que cuesta 12 euros, desde las 4 de la tarde hasta las 10 de la mañana, y sólo puedes pasar una noche. Como aún no tenemos muy claro lo que hacer, cogemos esta última opción. En cualquier caso, el lugar es muy agradable, con césped, amplio, y rodeado de bosque. La temperatura ha bajado aquí considerablemente respecto a lo que hemos vivido hoy, con unos 36 grados, lo que es de agradecer. Disfrutamos del entorno, de la cena y del descanso. Mañana será otro día

Recorrido Etapa 10

ETAPA 11 ALPIRSBACH

20 julio

Anoche decidimos pasar el día de hoy en Alpirsbach y no hacer kilómetros, así que aviso en recepción de que pasaremos la noche en el camping. En el precio, vienen incluidos, por persona, la KONUS CARD que te sirve para usar transporte gratis en la región, y una botella de cerveza de Alpirsbach. Es una buena forma de promocionar el turismo y la cerveza local. Además, nos comentan que hay visitas guiadas, así que ese será uno de nuestros planes hoy

Nuestros dos regalitos. Medio litro cada una

Llueve ligeramente y hay 19 grados de temperatura, así que nos ponemos el impermeable y nos vamos al pueblo a descubrir. ¡¡Qué placer poder pasear con el fresquito después del infierno de ayer!!

Para bajar al pueblo se pasa por un bosquecito de árboles muy altos, propios de la Selva Negra.

Alguien dejó su impronta en uno de los árboles…

Y llegamos al pueblo. Alpirsbach tiene unos 6000 habitantes y, sin duda, destaca por dos cosas: su abadía y su fábrica de cerveza. La abadía fue fundada en el siglo XI por monjes benedictinos, que eligieron este apartado lugar para poder seguir a rajatabla las reglas de San Benito, según el modelo de Cluny

Y los monjes no eligieron mal…

La historia de la cervecería es interesante. En 1880, Karl Albert Glauner, bisabuelo del actual dueño, comenzó a fabricar cerveza en Alpirsbach. Tenía sólo 18 años. Quería reabrir la abandonada fábrica de su abuelo que, desde 1830 a 1877, había sido el dueño de la posada Löwen-Post, situada enfrente del monasterio. El abuelo fabricaba cerveza también y, en 1850, viendo que su negocio aumentaba, decidió comprar parte del monasterio en 1850 y continuó el negocio. A su muerte, en 1870, la posada y la cervecería pasaron a su hijo, que no estaba nada interesado en el negocio. Además, las obras de una linea ferroviaria iban a pasar por el emplazamiento de la posada, lo que significaba que tendrían que derruirla, así que vendió la posada a las autoridades ferroviarias, cerró la fábrica y se marchó de Alpirsbach. Sin embargo, el marido de su hermana, Johann Gottfried Glauner , avispado hombre de negocios, vio el potencial del ferrocarril, los visitantes que traería a la zona, y las ventas en las que aquello se traduciría. Compró la fábrica a su cuñado en 1877 y envió a su hijo Karl, de 15 años, a Weihenstephan, una de las cerveceras más antiguas de Alemania, a aprender el oficio. Tres años después, Karl volvió, con conocimientos y entusiasmo, dispuesto a elaborar «la mejor cerveza a lo largo y a lo ancho». Hoy en día, la cuarta generación de la familia Glauner sigue al frente de la fábrica.

Compramos las entradas para la visita guiada a las 14:30. Nos dicen que es únicamente en alemán, y le hacemos foto a información en inglés con el fin de leerla y prepararnos la visita mientras tomamos un café. Buscando cafetería, oímos hablar en español y al darnos la vuelta… ¡Increíble! ¡Son unos compañeros de Juan con su niño! Así que con ellos pasamos al Café Am Kloster Konditorei, donde degustamos unos cafés y pasteles mientras nos contamos nuestros respectivos viajes. Tras el agradable momento, ellos se marchan a su destino y nosotros pasamos al monasterio. En realidad no tiene mucho que ver a nuestro juicio. Quizá con el tour guiado se le saque más jugo, pero a nosotros no nos da tiempo. Lo que si nos regala el monasterio, casualidades de la vida (otra más hoy), es un momento mágico. Mientras estamos sentados en la iglesia, observo el órgano moderno y me pregunto quién podrá tocar semejante instrumento tan complejo. Y en ese momento hace su aparición una chica joven, se sienta, y se pone a tocar a Bach. Impresionante. La música en ese lugar suena celestial, y verla tocar teclas, botones y tablas con manos y pies es un espectáculo.

Y embelesados con la música nos llega la hora de la visita guiada. ¡Oh, no! ¡No hemos leído la información en inglés! Pues seguimos al grupo y escuchamos. Cuando el guía nos mira, nosotros asentimos por educación, lo que hace que nos mire cada vez más frecuentemente… ¡Qué momento! Entendemos que es muy interesante pero sólo podemos tratar de descifrar qué es lo que vemos.

Nosotros hemos comprado la entrada básica, que incluye la visita y dos vasos de la cerveza que elijas. Así que, tras el indescifrable tour, nos llevan al bar a elegir los dos tipos de cerveza que queramos. Los vasos no son cañitas, sino tercios, o sea, más de medio litro sin tapa. Os recomendamos llevaros un sandwich, como nosotros, o coger el ticket que incluye la degustación de dos salchichas y un pretzel por 13.90 euros.

Volvemos al camping y, tras un descanso, damos un agradable paseo por el bosque

ETAPA 12 ALPIRSBACH – MAULBRON – STUTTGART (150 KMS)

21 julio

Nuestro destino final de hoy es la ciudad de Stuttgart, pero antes queremos visitar el Monasterio de Maulbronn, a 100 kilómetros de Alpirsbach. El camino trascurre bien hasta que nos aproximamos a la ciudad de Pforzheim, donde hay un tráfico denso que ralentiza mucho la marcha. Busco en internet información de la ciudad para entretenernos y descubro que la ciudad es conocida también como «Goldenstadt» o «Ciudad Dorada» porque durante años fue centro de joyería y oro en Alemania. Veo muchos carteles con la leyenda «Bertha Benz Memorial Route» e investigo también. Bertha Benz, nacida en Pforzheim, fue la esposa de Carl Benz, creador de la Mercedes. Mujer atrevida para su época, un día, sin decirle nada a su marido, cogió a dos de sus hijos, se montaron en el coche que había creado él, y se fue desde Manheim, donde vivía el matrimonio, hasta Pforzheim a ver a su madre. Era la primera vez que una persona cubría una distancia tan larga, 196 kilómetros, en un vehículo a motor. Tuvo que comprar gasolina en farmacias y recibir ayuda para empujarle en las cuestas. Hoy en día, la «Bertha Benz Memorial Route», considerada ruta de importancia histórica, cubre el trayecto recorrido por ella.

Cruzar Pforzeihm nos lleva 25 minutos. Ni una sola circunvalación en una ciudad de 120.000 habiantes…

Por fin llegamos al Monasterio de Maulbronn, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1993, y dejamos la AC en su amplio aparcamiento.

Maulbronn es una antigua abadía cisterciense que se comenzó a construir en 1147, y está considerado el complejo monástico medieval más completo al norte de los Alpes.

El enorme patio del complejo donde se ubica el monasterio. El edificio de la derecha estaba originalmente dedicado a establos. La parte superior se añadió en el Renacimiento

Y al otro lado del patio, el monasterio

Las partes más antiguas del monasterio se construyeron siguiendo el estilo románico

Ejemplo de estilo románico

Los monjes tenían que oír misa varias veces al día, y lo hacían sentados en el coro en la iglesia

Vista de la iglesia. La sillería es original de 1450. Aquí se aprecia la diferencia de estilos entre las galerías románicas y el techo gótico

Las paredes aun conservan preciosos frescos en mejor o peor estado

A la izquierda, un fresco representado la Adoración de los Reyes Magos

El silencio era importante para los monjes, porque debían encontrarse a sí mismos antes de encontrar a Dios, y la mejor forma de hacerlo era estando en silencio. Existía una sala, el parlatorium, dentro de la zona de clausura, donde únicamente les estaba permitido hablar. Y cuanto menos mejor. Así que crearon un sistema de signos para comunicarse.

Además, los monjes debían de seguir el voto de castidad (las mujeres tenían prohibido el acceso al monasterio para evitar parte de las tentaciones), pobreza (todas sus posesiones pasaban al convento al ingresar y tan solo eran dueños de su hábito y sus zapatos) y obediencia (debían obediencia absoluta al abad que, según la regla, debía mostrarse como un maestro para mostrar decisión y como un padre para mostrar bondad)

El agua llegaba al monasterio desde los manantiales cercanos. Los monjes la tomaban de la fuente frente al refectorio. La usaban para lavar, para su ritual de limpieza y para cortarse la tonsura

Sólo la parte de abajo, en piedra, es original. Las dos superiores, en bronce, fueron añadidas en el siglo XVIII

Después de la Reforma, el Duque Cristophe de Württemberg convirtió el complejo en un internado protestante, con la idea de que todos aquellos jóvenes con interés y aptitud pudiesen recibir una educación, independientemente de su clase social. Entre otros, aquí se formaron el astrónomo y matemático Johannes Kepler, y los escritores Friedrich Hölderlin y Hermann Hesse. Originalmente solo para niños, desde 1972 la educación es mixta, centrando el foco en la religión protestante, las lenguas clásicas y la música. Muchos, a lo largo de la historia del internado, han querido dejar su impronta en las piedras del monasterio

La visita al monasterio nos ha encantado. La audioguía es muy interesante e informativa. Realmente ha merecido la pena

Y ponemos rumbo a Stuttgart, a 52 kilómetros. De camino, volvemos a encontrar atasco en la autovía, y es que el volumen de tráfico en las autovías alemanas es tremendo… Vamos al camping Cannstatter Wasen en Mercedestrasse, 40. Es un camping normalito, de ciudad, junto al río Neckar, que está atestado cuando llegamos. Hacemos cola en recepción y podemos tener acceso a una de las pocas plazas que quedan. Descansamos y organizamos el día de mañana

Recorrido Etapa 12

ETAPA 13 STUTTGART

22 julio

Empezamos nuestra jornada en Stuttgart con una visita al Museo Mercedes, a 20 minutos andando del camping. Se pasa por el Cannstatter Wasen, una zona que da nombre al camping, que tiene 35 hectáreas y se usa para grandes festivales. El más conocido, el Volksfest, se extiende durante 3 semanas desde finales de septiembre a mediados de octubre.

El edificio que alberga el museo llama la atención al aproximarte a él por su diseño.

En 9 plantas, que suman 16500 m2, se juntan varias exhibiciones que cuentan la historia de Carl Benz, su proyecto, el contexto histórico… Seas aficionado a los coches o no (como, a priori, es mi caso) el museo sorprende por lo didáctico de sus exposiciones.

Pasamos al museo, tomamos un café y montamos en un ascensor panorámico hasta la octava planta, donde da comienzo la historia de la Mercedes-Benz. La audioguía se va activando automáticamente según vayas pasando por los distintos puntos de interés, lo que la hace muy cómoda de usar

Y aquí tenemos el primer vehículo a motor del mundo, para el que Carl Benz solicitó patente en 1886. Estando aun comprometido con Bertha, ella empleó toda su dote para sacar a su futuro marido de la ruina y ayudarle a conseguir su sueño. Carl Benz siempre dijo que, de no ser por ella, nunca habría podido alcanzar su meta

El primer coche fue puesto a la venta en 1901 por la Daimler-Motoren-Gesellschaft (DMG) Al año siguiente, la compañía creo la marca Mercedes-Benz, protegida desde entonces, en referencia a la hija de Emile Jellinek, un emprendedor que vendía coches de la DMG en la Costa Azul.

Hay coches preciosos, según avanza la exposición, y es curioso ver los primeros automóviles de carreras

Este modelo llegaba a alcanzar los 100 kms/h

Cuando los nazis llegaron al poder en 1933, la dirección de la compañía Daimler-Benz colaboró con el nuevo régimen. Sus contratos con el gobierno aumentaron las ventas de manera exponencial y, durante la guerra, la producción de camiones y motores aéreos de uso militar, supuso dos tercios de sus ingresos.

Los nazis potenciaron las carreras automovilísticas. A la derecha, el trofeo ganado por el piloto de Mercedes-Benz, Rudolf Caracciola, en el Grand Prix de 1939. Las victorias de coches alemanes eran importantes para el régimen nazi puesto que aumentaban su prestigio en el extranjero. Tras la guerra, las fábricas de Daimler-Benz AG estaban prácticamente destruídas. Gracias al esfuerzo de los empleados, lograron reanudar el trabajo, reparando al principio los vehículos de las fuerzas aliadas que ocuparon Alemania

Hay muchos coches curiosos, sobre todo por los dueños que los disfrutaron. En Diciembre de 1991 la Princesa Diana compró un Mercedes-Benz 500 SL, convirtiéndose en el primer miembro de la casa real en conducir un vehículo extranjero de manera privada.

Nueve meses más tarde, y ante las críticas del gobierno, la industria y los sindicatos, Lady Di devolvió el coche

Quizá es el Papamóvil el Mercedes más famoso de la historia. Fue construido en 1980 sobre la base de un Mercedes-Benz 230 G, con la idea de proteger a Juan Pablo II de la lluvia y el frío en su visita a Alemania.

Tras el intento de asesinato sufrido por el Papa en 1981, se reforzó con materiales antibalas.

El kaiser Guillermo II, el mismo que mandó reconstruir el castillo de Haut-Koenighsbourg, disfrutó de un Mercedes-Benz 770 convertible en su exilio en Holanda. Sustituyeron el símbolo de Mercedes por el de la familia Hohenzollern

A la derecha del convertible de Guillermo II, la limusina del Emperador Hiro Hito, para quien reforzaron el techo con armadura de acero y usaron un cristal especial, del grosor de un dedo, para las ventanas laterales

La visita continúa con la sección de coches de carreras, en la que puedes escuchar cómo suenan los distintos motores

Y para finalizar, tienda y concesionario. Si estás interesado en un Mercedes-Benz, ¡este es tu sitio!

Tras la visita, decidimos ir al centro de Stuttgart, para lo que cogemos el metro hasta Hauptbanhof o estación principal. Al salir de la estación y andar un poquito, nos topamos con la Königstrasse, vía principal de tiendas en Stuttgart. Hay mucho ambiente, con música callejera. ¡Todo está muy animado!

Panoramica de la Schlossplatz, o Plaza del Castillo. La galería comercial Königsbau Passagen a la derecha

Pero primero hay que comer, y encontramos un restaurante indio dentro del centro comercial Königsbau Passagen, con multitud de puestos de comida. Con las pilas cargadas, iniciamos la visita a la ciudad

Nos acercamos a la Stiftskirche, la colegiata luterana.

Se comenzó a construir en 1240, en estilo románico, y se le fueron añadiendo elementos del gótico y gótico tardío. Tras la adopción de la Reforma Protestante, se eliminaron altares e imágenes.

Durante los bombardeos de Stuttgart en 1944, la iglesia resultó seriamente dañada. La reconstrucción de los años 50 se hizo siguiendo estándares modernos

Nuestro paseo nos lleva ahora al Markthalle, un mercado cerrado, construido en 1914 y reconstruido tras los daños sufridos en la Segunda Guerra Mundial. Está especializado en delikatessen de varios países y atrae a muchos turistas por el colorido y la variedad de sus productos

También hay espacio para los productos españoles, eso sí, ¡a precio de sueldo alemán!

Tomamos un café para rematar el paseo (hasta ahora todos los cafés con leche de Alemania tienen tamaño tazón de cereales…) y nos volvemos en metro hacia la zona del camping. Justo antes de llegar a este vemos carteles con la palabra DRACHENCUP y preguntamos. Resulta que es una competición anual de drachen, unas barcas de 20 remeros. El personal en la entrada del recinto nos invita a pasar, nos ponen una pulsera y, ¡allá que vamos!

El drachen 3, vencedor de la final

Hay una fiesta en el recinto, con cerveza y salchichas, pero nosotros nos retiramos al camping a descansar tras esta curiosa experiencia

ETAPA 14 STUTTGART – SCHWETZINGEN (121 KMS)

23 julio

Tras una noche de lluvia intensa que nos ha despertado varias veces, el día amanece oscuro y triste, así que hoy haremos «turismo de interior»

Vamos a la Staatsgalerie o Galeria Estatal, un museo inaugurado en 1843. Tras la Segunda Guerra Mundial tuvo que reconstruirse en su práctica totalidad. En 1984 se construyó un nuevo edificio, la Neue Staatsgalerie, y ambos recintos conforman una de las pinacotecas importantes a nivel internacional

El edificio original alberga obras que van desde el siglo XIV hasta el XIX.

Judith con la cabeza de Holofernes, de Lucas Cranach el Viejo
Roma Antica, de Pannini
Où-vas-tu?, de Gauguin
Mujer desnuda, de Modigliani
Campos en primavera, de Monet

El nuevo edificio aloja arte de los siglos XX y XXI

El momento sublime, de Dalí
Mujer con gallo, de Picasso
Sin título, de Dan Flavin. Sí, es un fluorescente… y nada más. Pero está expuesto con su cartela

Y con la cabeza llena de arte nos vamos a dar una vuelta por Schlosspark. Abierto para el público desde el siglo XIX, este parque formó parte de los jardines de recreo del Schloss o castillo. Hoy en día es un punto de encuentro de mucha gente y en la final del Mundial de fútbol de 2006, más de 60.000 personas se congregaron aquí.

Observamos que algo extraño está pasando junto a la fuente y nos acercamos. Vemos que están grabando un video… muy original

¡Y este fue el resultado final! Era original, sí…

Nuestra última visita en Stuttgart es el museo Porsche. El día no acompaña para hacer mucho más, ya que llueve de nuevo

Ferdinand Porsche fue un ingeniero checo, creador del famoso Volkswagen Tipo 1, el Escarabajo. Junto con su hijo Ferry, crearon la empresa Porsche AG en 1931. Fue miembro de las SS de Hitler y el dictador le concedió el Premio Nacional de las Artes y las Ciencias, una condecoración poco frecuente en el Tercer Reich

Un Escarabajo de 1950

El museo Porsche nada tiene que ver al de Mercedes, así que, si dudáis entre uno y otro, quedaros con Mercedes

Mañana queremos visitar Heidelberg, así que nos despedimos de Stuttgart. En la carretera encontramos atasco de nuevo, esta vez por obras, lo que nos ralentiza. Como se nos hace tarde decidimos quedarnos un poquito antes de Heidelberg, en el área gratuita de Schwetzingen, en Ketscher Landstrasse. Tranquila y perfecta para pasar la noche y descansar. Cerquita hay restaurante italiano, asiático, Aldi, Lidl y gasolinera.

Recorrido Etapa 14

¡Seguimos en la siguiente entrada, con la segunda parte de nuestro viaje!